Especial “OSCAR 2012″: Bridesmaids

En: Oscar 2012|Reseña

7 feb 2012

Uno no puede evitar enamorarse perdidamente de Kristen Wiig, no solo por cómo se ve (es realmente hermosa), sino por el humor que derrama por doquier. Quienes la vemos los sábados en “Saturday Night Live”, sabemos de qué va; pero quienes no la conocen (y no sé por qué no) tienen la oportunidad de reírse de su trabajo en esta película, dirigida por Paul Feig, responsable (junto a Judd Apatow) de esa serie extraña llamada “Freaks and Geeks”. En “Bridesmaids” ella es Annie, quien en el peor momento de su vida recibe una noticia dura: Lilian, su mejor amiga de la infancia, se va a casar. Annie se ve de más de 30 años, soltera, viviendo en casa de su madre y con un trabajo que detesta… en sí, cuesta abajo. Lo único que le queda, que tiene sentido para ella, es darle a Lilian una buena despedida de soltera y celebración; no en vano se conocen desde la niñez.

Así, si bien estamos ante una ‘chickflick’ por excelencia, estamos también ante la clásica película de “crecimiento”, con un humor impresionante, exagerado y preciso. La propia Wiig, junto a Annie Mumolo, escribió el guión  y con eso en mente les pido que presten atención a los diálogos, que son fabulosos y descabellados. Mucho del humor de la pelicula se centra en la interacción de sus personajes (desde la casada y con hijos que vive un tormento, hasta la recién casada feliz), así como con las situaciones que aparecen; muchas, eso sí, rozan lo escatológico. Chistes de chicos malos, contados por chicas.

Wiig hace un personaje torpe y debe sostener esa torpeza pra aprender, resistir, levantarse y seguir adelante. Claro, al final lo hará y quedará esa sensación de esperanza. Y la puedes adorar y hasta llenar tu escritorio de fotos de ella; pero Wiig no es central en esta película. Todo lo que consigue generar no sirve de mucho, sobre todo cuando tienes a Melissa McCarthy como Megan.

Ella es una explosión imposible de creer (tanto por el personaje por cómo lo interpreta). Ese ser socialmente tan poco previsible es el que se roba la pantalla y por eso su nominación como Mejor Actriz Secundaria no debería sorprender. McCarthy es realmente una maestra de la interpretación. Muchos han establecido una relación directa entre lo que ella hace y lo que intenta Zack Galifianakis en “The Hangover”, pero hay una gran diferencia (en realidad es sutil) y esta radica en que Megan no busca ser distinta, se acepta como tal y lo pone en práctica. Megan no es extrema, hace cosas extremas, pero es parte de un sistema. No salta, no es un Glitch in the Matrix, es una adición que todos reciben y esto determina que ella sea tan importante en la película.

Al final, si solo escribiera que “Bridesmaids” funciona porque Melissa McCarthy es un lujo, me estaría equivocando. Tanto Wiig como Mumolo han sido nominadas por Mejor Guión Original y esto no es por saber cómo escribir algo que luego va a ser contado. No, escribir humor es complejo, pero darle cierta dinámica dramática es una exigencia mayor. Es probable que no encuentre una comedia tan ridícula y buena en mucho tiempo.

Si eso no le sirve, la puede ver por ser la última película en la que trabajó Jill Clayburgh, antes de morir de leucemia en 2010. Y su personaje está muy bien logrado.

Bridesmaids

Dir: Paul Feig

Guión: Kristen Wiig y Annie Mumolo

Elenco: Kristen Wiig, Maya Rudolph, Melissa McCarthy, Jill Clayburgh, Chris O’Dowd

Relativity Media, Apatow Productions, Universal Pictures

(imagen tomada de wikipedia.org)

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