Artista Natalia Villanueva: «La importancia del gesto único».

Guayaquil.- La artista peruano francesa Natalia Villanueva Linares (Francia, 1982) exhibe sus obras por primera vez en Ecuador gracias a Galería DPM, con la muestra titulada  «Se multiplican llamativas las hermanas agudas».

Natalia se graduó de la Escuela Nacional Superior de Bellas Artes de París y ha pasado su vida, por épocas, entre Perú y Francia, aunque aclara que ha vivido la misma cantidad de tiempo en las dos partes. Actualmente vive y trabaja en Estados Unidos.

La artista destaca que tuvo la suerte de estudiar en Francia con un gran maestro, que la empujó a encontrar su entidad sensible, el artista  italiano Giuseppe Penone, conocido por sus esculturas de árboles a gran escala y que formó parte del movimiento «Arte povera» (arte pobre).

Enseguida que llega a la galería donde yo la esperaba, y luego de las presentaciones de rigor, me conduce a un recorrido por sus obras. La primera obra es «Llamativa», compuesta por 100 Campanas ubicadas en un estante de madera 40cm x 40cm x 12cm.

Natalia: Las campanitas tienen la misión de protegernos, avisarnos, juntarnos. Nos llaman, por eso es un pequeño altar,  hay tantas, provocan. Aunque inmóvil casi se puede escuchar el sonido del material.

MR: ¿De qué material son las campanitas?

Natalia: Algunas campanitas son de aluminio y otras son de cobre. Probablemente, con el tiempo, como la mayoría de objetos con los que trabajo son encontrados en lugares donde venden cosas de segunda mano, las que son de aluminio van a oxidarse un poco y las otras van a quedar bien brillosas, creando distintas capas de colores. Mis constantes visitas a lugares donde la gente vuelve a vender sus objetos personales, me permite descubrir tesoros usados/vividos/ que llaman mi atención o que despiertan algo en mí. Colecciono poco a poco materiales que podré unir con otros en el futuro, darles forma.

ientras yo estoy yendo a estos lugares donde puedo encontrar objetos que puedan llamar mi atención o que me despierten algo, voy encontrando también materiales que se pueden juntar con el otro, con una colección que ya tengo, entonces voy coleccionando poco a poco.

Aguda:

Natalia: No todas las obras de la exposición provienen de objetos usados, esta obra es una historia escrita en 50 páginas atravesadas por agujas, es «Mi secreto más largo», la historia está escrita con gestos, con tiempo y con algunas gotitas de sangre (se rie, al empujarlas se ha pinchado). Se llama «Aguda», como una historia que pica al oído, como un secreto, algo que se queda ahí durante mucho tiempo y que crea incomodidad, entonces, mejor es no saberlo y ver solo la parte que, de alguna manera nos conviene leer, se queda solo la parte bella, la que nos acaricia.

Muchas partes de mi trabajo tienen que ver con el esfuerzo, porque es una necesidad sensible mía, es parte de mi propia identidad artística, lo descrubrí con el tiempo y la cantidad de trabajo que me ha tomado hacer la mayor parte de mis obras. Aguda, por ejemplo, me tomó 7 meses. Son 1.500 agujas «escritas» y cada una es un gesto único. Ninguna palabra es igual, por más que queramos escribirla dos veces, no sentimos lo mismo, la intención cambia. Las páginas son de papel periódico en blanco formato A3  como si provinieran del mismo cuaderno. Los dos materiales se contraponen, uno enigmático (las agujas) revela una historia codificada, casi imposible de descifrar; (papel periódico) está hecho para repartir, para difundir, los dos juntos nos unen. No se ve ni la cabeza ni los pies de la agujas: para que no duela. (sonríe de nuevo, dulcemente).

Aguda.

La siguiente obra es una colección de cajitas de metal usadas de color y tamaño distinto, todas contienen carretes de hilo de colores en el interior, no se sabe cuánta  cantidad de hilo tiene cada uno. Estas son hermanas porque comparten el mismo material y el mismo gesto, con él podemos descubrir lo que llevan por dentro. Las he instalado ya tres veces en Francia y en Estados Unidos, y cada vez se pierde un poco de hilo. Son cajas que se usaban mayormente en los años 50 para guardar las recetas de cocina para las amas de casa o como directorios en oficinas, para los hombres. Les tenia mucha afición por ese tipo de materiales, y como desde hace algunos años vivo en Estados Unidos, ahí puedo encontrarlas fácilmente en tiendas de segunda mano.

MR: Van dejando un poco de sí, van dejando su huella

Y cada uno con una distancia distinta. Las he instalado ya tres veces, y cada vez que se hace se pierde un poco de hilo. A estas cajitas que yo las veía muy seguido para contener las recetas de cocina, les tenía mucha afición por ese tipo de materiales, y yo como desde hace algunos años vivo en Estados Unidos, ahí puedo encontrarlas en tiendas de segunda mano.

MR: Van a dejando un poco de sí, van dejando su huella.

Natalia:  Algunos carretes van vaciándose, pero no las voy a volver a llenar, porque llevan la historia de lo que han vivido en el pasadoTodo lo  que contienen no se podría ver si no salieran los hilos de la caja, esto es lo que veo como la generosidad del material, podemos descubrir lo que está en el interior de la caja. Estas hacen parte de un conjunto de obras llamadas «Hermanas agudas del Gran Colorial», en esta serie la obra Colorial contenía  300 carretes de hilo, era como una ciudadela compuesta de carretes de hilos, una forma matemática sensible en la que todos los hilos tendidos se encontraban en un punto sobre el muro. Corté un centímetro del conjunto para crear este punto encuentro como un resultado, un nuevo comienzo con forma circular o Zero que llamé  «Origen». Lo hice 180 veces y por más que uno quiera cortar  un centímetro cada vez, cada gesto es completamente distinto y único, como cada Origen. El laminado de cada unidad fue también hecho a mano.

«Origen»

En la Galería DPM presento 4 dibujos, son dibujos o bocetos de mis instalaciones presentes, pasadas o futuras. Son descripciones o rastros de estructuras creadas o por crear. Entre ellos está el primer boceto de la serie «Devota», hecha con con bolsitas de papel, para comida, y tiene la forma de una huaca peruana, era una obra monumental que  ocupó todo el espacio de una sala. El primer dibujo de la muestra es un boceto en construcción de «Devota», un estudio del potencial del material y las formas espaciales que podría tomar.

«Devota» 2014, Prairie Center of the Arts de Peoria IL, 12000 bolsitas de papel. Fotografía de Skyler J. Edwards

Natalia: Estos tres dibujos hacen parte de un proyecto. El primero es un dibujo de 1.20m  x 1.50m, son mechones de cabello. Al terminar mis estudios yo estuve trabajando en una  obra donde colectaba una enorme cantidad de  cabello de personas, y le cortaba en pequeños mechoncitos y los amarraba con hilo y por siete meses lo hice, tenía 4.065 mechones de cabello, y parecían brochitas. Hice una columna enorme poniendo los mechones dentro de pomos de miel sin miel, pero cada una tenía un mechoncito de cabello, la columna tenía la forma de un  hexágono. Para mí,  dar un mechón de cabello es lo que le entregas a una pesona de quien estás enamorada, para que tenga un pedacito tuyo, pero nuestra cultura nos hace creer también, que si alguien tiene tu mechón de cabello, te puede hacer daño.  La obra que se llamaba «Killme, honey», («Mátame, cariño) era una meáfora de nuestra capacidad de abandonarnos a/por los demás.

Kill me honey, Act III – La composición», 2019, Lima. Performance participativa con los miembros del CEA de la UNMSM. Fotografía de Ursula Cogorno

Y estos mechones de ahí tomaron otra forma, los liberé otra vez, en una performance participativa en París el año pasado en la que abrimos la mitad de esos cuatro mil frascos. Traje los dos mil mechones al Perú y hace dos semanas hice una performance sobre una tela dorada, los repartimos, éramos cuatro personas viviendo la experiencia al mismo tiempo, los que querían podían participar, se sentaban y  los repartíamos en el suelo. Al final pudimos admirar el conjunto de las distintas identidades, la textura, los colores, las personas.

Todo está un poco ligado, dos de los dibujos están en cajas, van a ser parte de una futura obra donde me gustaría  llenar  toda una sala  de cajitas, solo algunas estarían abiertas y cada día se abrirían más. Para descubrir lo que llevan por dentro habría que regresar  a visitar el lugar a diario

Las cajitas han sido hechas para los dibujos, tienen la forma exacta del papel. Esta hecho de triple i que es la madera que se usa en Lima para esconder construcciones,  para que nadie vea, pero como el ambiente es húmedo poco a poco se van se van curvando y puedes atisbar detrás de la madera lo que va a ser: edificio o casa. Este proyecto tendrá la misma dinámica de revelar poco a poco lo que va dentro.

 

Natalia: La obra «Estallido» es como una pequeña explosión, una separación, las bolitas de colores son las cabezas de los alfileres, la manera en que les pintan la cabeza hace que yo al cortar el material  sigan con la marca de las bolitas pintan la cabeza hace que yo al cortar el material, el cuerpo del alfiler se queda con el rastro de color.

 

Sister 0

Natalia: Yo nunca había visto carretes así en mi vida, mi mamá era cosedora y tejedora, yo había visto de metal para la máquina o plastiquito larguito o cartoncito. Mi mamá estaba conmigo en Estados Unidos cuando yo los vi por primera vez y me los compró, sorprendida de que yo nunca había visto algo así. Se regresó al Perú, y como la extraño mucho, puse todos en una cajita, de metal y jalé, corté, jalé, corté. Me parecía importante contar la historia de estos carretes, y continué hasta que se vaciaron todos, duró más o menos un año y medio hacer la obra, porque había que tomar tiempo en saber cómo podía sostenerse juntos, lo intenté todo, al final el último hilo que me quedó era dorado, y ahí viene la idea de ciclo, de que no tiene porque acabarse, entonces la parte dorada se intensifica otra vez. Podríamos continuar esa historia otra vez si cogemos 34 carretes más y recomenzamos. El título «Sister 0» está en inglés porque la hice en Estados Unidos.

Natalia: Aquí están las «Sisters O» (Hermanas Cero).

MR: ¡Porque están sin hilo! ¡pobrecitas!

Natalia: Exac-ta-men-te. Pero son las más generosas, las más fuertes.

MR: Ya dieron todo.

 

María Rosa Jurado

Fotos larepublica.ec  y Natalia Villanueva,

 

 

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