Ecuador, viernes 19 de enero de 2018

¿Puede Ben Affleck superar a Christian Bale como Batman?

Los Ángeles (EE.UU.), 22 ago.- El actor Ben Affleck se encargará de dar vida a Batman en la anunciada secuela de “Man of Steel”, película en la que el hombre murciélago compartirá protagonismo con Supermán, según anunció hoy el estudio Warner Brothers.


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Atrás quedan semanas de rumores: que si Ryan Gosling estaba en el punto de mira; que si Warner Bros estaba dispuesta a pagarle 50 millones de dólares a Christian Bale (unos 37 millones y medio de euros); que si Arnie Hammer (El llanero solitario de Verbinski que hubiera interpretado a Bruce Wayne si La liga de la justicia de George Miller no se hubiese cancelado) dijo que el papel no despertaba entusiasmo porque “si un tío es invulnerable, ¿qué gracia tiene?” (lo que hablando de Batman no deja de ser paradójico).

Affleck heredará así el legado de un superhéroe que entre 2005 y 2012 vivió una época dorada interpretado por Christian Bale en la taquillera saga “The Dark Knight”.

El nuevo filme aún sin título pero con fecha de estreno fijada para el 17 de julio de 2015 está siendo diseñado por Zack Snyder, director encargado de reintroducir a Supermán a la gran pantalla con “Man of Steel”, producción que ha recaudado 650 millones de dólares en todo el mundo hasta la fecha.

“Ben otorga un interesante contrapeso al Superman de Henry [Cavill]”, ha declarado Snyder en un comunicado. “Tiene la capacidad como actor de crear un personaje muy profundo, un hombre que es más maduro y sabio que Clark Kent y lleva las cicatrices de un veterano justiciero, pero manteniendo el glamour del billonario Bruce Wayne”.

Será la primera vez que Supermán y Batman, personajes icónicos del universo de superhéroes creados por DC Comics, compartan protagonismo en un largometraje para el cine.

Henry Cavill retomará su papel de “Men of Steel” como Clark Kent/Supermán.

Batman, de Miller

Batman, de Miller

“Ben ofrece un interesante contrapeso al Supermán de Henry. Tiene la madera interpretativa para crear un retrato con varias capas de un hombre que es más viejo y sabio que Clark Kent y lleva las cicatrices de un curtido luchador del crimen pero retiene el encanto que el mundo ve en el multimillonario Bruce Wayne”, dijo Snyder.

La historia que pretende contar Zack Snyder junto al guionista David Goyer apunta muy alto. Tan alto como para inspirarse en uno de los tótems del cómic: El regreso del señor de la noche, de Frank Miller, que culmina con una tremenda batalla entre Superman y Batman.

El pasado 20 de julio, en plena San Diego Comic-Con, Snyder presentó la película leyendo este texto: “Quiero que recuerdes, Clark, en todos estos años por venir, en tus momentos más privados. Quiero que recuerdes tu mano en la garganta. Quiero que recuerdes que fui yo que te vencí”. Uno de los momentos culminantes del cómic de Miller. Snyder de hecho fijó una reunión con el autor de Sin City, según informó The Independent unos días después, aunque el director de 300 y Watchmen también declaró que no van a adaptar El regreso del señor de la noche, pero es la historia que “les ayudará” a contar la suya.

La secuela de “Man of Steel” volverá a contar con conocidos actores que participaron en la primera entrega como Amy Adams, Laurence Fishburne y Diane Lane.

Affleck ya había encarnado a un superhéroe en “Daredevil” (2003).

Antes que Affleck y Bale, actores como George Clooney, Val Kilmer y Michael Keaton dieron vida a Batman en la gran pantalla.

El primer Batman fue Adam West, durante los 120 episodios de la serie de televisión de la década de los sesenta y el filme de 1966. La película, que costó sobre un millón de euros y recaudó algo más del doble. West no estaba decidido, pero lo convencieron diciéndole que si no actuaba en el filme, tendrían que cambiarlo también en la serie. En principio, Batman: La película estaba pensada como episodio piloto, pero finalmente se estrenó entre la primera y la segunda de sus tres temporadas (1966-1968).

El segundo Batman contratado por la Warner Bros fue Michael Keaton, en la película de Tim Burton, Batman, en 1988. La película se convirtió en un éxito monumental, con lo que hoy correspondería a una recaudación de más de 300 millones de euros (sin tener en cuenta la inflación). Gran parte de ese triunfo se debió al carisma del villano, el Joker, al que interpretó Jack Nicholson, pero por el que pudo haber fichado Robin Williams. Keaton repitió el papel en Batman vuelve, que también triunfó, aunque lejos de lo conseguido en la primera parte.

La era Joel Schumacher arrancó con Val Kilmer como Bruce Wayne. Pero no era lo que tenía pensado el director de Batman forever y Batman y Robin, porque primero le ofreció el papel a Michael Keaton, que ejerció de profeta al negarse porque no le gustaba el rumbo que pretendía marcar este cineasta. La idea de tener como villano a, Acertijo venía de los planes originales de Burton, pero Schumacher decidió añadirle a Harvey Dent, Dos Caras, el fiscal de Gotham reconvertido a gánster tras sufrir una tremenda quemadura por ácido durante un juicio. La crítica estadounidense la recibió con tibieza, como refleja el resumen de la web Rottentomatoes: “Chirriante, excesivamente movida, y a menudo aburrida, Batman Forever cuenta no obstante con el carisma de Jim Carrey como tímido alivio”. Pero lo peor aún estaba por llegar.

Una cuestión de pezones. Esa ha sido una de las obsesiones de los fans de Batman con la etapa de Joel Schumacher como director, los pezones que el director se empeñaba en incluir a los trajes de los superhéroes. Pero con Batman y Robin se añadieron muchos más motivos para la polémica. La película tuvo unas críticas destructivas y hasta 11 candidaturas en los Razzies: casi todo el reparto acabó nominado, con especial sorna para el Batman y Robin de George Clooney y Chris O’Donnell (Peor pareja del año en la pantalla) o a la película como conjunto, al estar nominada en la categoría La más torpe falta de respeto por la vida humana y la propiedad pública. Once años más tarde, Schumacher se disculpó públicamente.

Y de los abismos de Joel Schumacher al éxito nunca visto de la trilogía de Christopher Nolan, en la que Christian Bale conseguía al fin cumplir su sueño de ser Batman. El actor ya tenía previsto encarnar al personaje en Batman: Año uno, una adaptación del cómic de Frank Miller que pretendía dirigir, con mucho menos presupuesto de lo habitual y con un enfoque de cine de guerrilla, Darren Aronofsky. La cosa no cuajó y Bale tuvo que asumir el papel justo después de terminar El maquinista. Nolan confiesa, en los making of de la película, que le pidió que se machacara el cuerpo para ser lo más grande que pudiera. Y el actor cumplió tan bien su palabra que, al probarse el traje, no cabía. ¿Solución? Volver a adelgazar. A cambio del sacrificio, una trilogía que se ganó el respeto de la crítica por el cine de superhéroes y que recaudó cerca de 2.000 millones de euros.

* Con información del blog de Cultura de El País, de España.

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