Policía no encontró explosivos en avión de Delta que iba a España

La Policía de Nueva York continúa investigando este viernes los sospechosos cables encontrados en un avión de la aerolínea Delta que se dirigía a Madrid y que anoche se vio obligado a retornar al aeropuerto John F. Kennedy, pero descartó que se tratara de un artefacto explosivo.

El portavoz de la policía de Nueva York, Paul Browne, explicó a la prensa que se habían encontrado unos cables insertados en unos tubos de plástico en uno de los baños de la aeronave, uno en el retrete y otro en el lavamanos.

«No se ha encontrado ningún artefacto explosivo«, indicó Browne, quien precisó que «se determinó que esos cables no formaban parte de (la estructura) del avión«.

Además Browne, según indica el diario Daily News en su edición digital, explicó que «a veces los pasajeros desconectan los detectores de humo de los cuartos de baño para fumarse un cigarrillo», aunque subrayó que esa opción ha sido descartada y se sigue investigando el incidente.

El vuelo Delta 126, con 277 pasajeros a bordo y cuatro agentes policiales, retornó anoche al aeropuerto internacional de JFK tras haber emprendido vuelo hacia Madrid, después de que se dijera que se había encontrado en la nave un paquete sospechoso.

Delta, en un comunicado de prensa, detalló que «los cables, ensartados con un tubo negro de plástico o metal», fueron descubiertos mientras el avión sobrevolaba el océano Atlántico, justo después de haber pasado el área de Cape Cod, en Massachusetts.

Para «extremar la precaución», el avión realizó un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto neoyorquino unos 90 minutos después de haber despegado y los pasajeros fueron llevados de nuevo a la terminal hasta que, ya de madrugada, volvieron a abordar el vuelo rumbo a Madrid.

Según señala hoy el diario neoyorquino, los policías interrogaron a una mujer con problemas respiratorios después de que se encontraran esos cables, porque «pensaron que estaba fingiendo estar enferma para distraerles, pero luego descartaron la posibilidad».

Igualmente fue interrogado, según ese medio, el hombre que utilizó por última vez ese baño, quien dijo no haberse percatado de esos cables en el lavabo y el retrete.

«No se ha realizado ninguna detención. No se ha encontrado ningún dispositivo. Pero tenemos estos misteriosos cables», concluyó Browne. EFE

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