Albania celebra victoria de Suiza como propia

Xhaka (I) y Shaqiri celebran el 1-1 y el 1-2 a Serbia con el gesto del águila, simbolo de la bandera de Albania. LAURENT GILLIERON EFE

La victoria de Suiza contra Serbia con dos goles de los albaneses Xhaka y Shaqiri, ha sido celebrada en toda Albania como si hubiera ganado su selección nacional.

Los goles de Granit Xhaka y de Xherdan Shaqiri en el último minuto, encendieron anoche la atmósfera en la plaza céntrica “Skenderbej” de Tirana, donde se habían reunido a ver el partido entre 2.000 y 3.000 personas.

Pero el entusiasmo y los gritos de los aficionados albaneses crecieron cuando ambos futbolistas, originarios de Kosovo, celebraron los goles haciendo con las manos el águila, símbolo de la nación albanesa.

Shaqiri y Xhaka son internacionales con Suiza. Pero el primero nació en Kosovo de padres albaneses; el segundo, en Suiza de padres albanokosovares. Shaqiri y la familia de Xhaka huyeron a Suiza para escapar de la guerra en la ex-Yugoslavia y de las persecuciones serbias contra las etnias albanesas.

Kosovo, exprovincia serbia de mayoría albanesa, consiguió la independencia en 2008, pero Serbia nunca se la ha reconocido. Para ese país, Kosovo sigue siendo su provincia. De ahí que en Belgrado sentó mal la celebración de Xhaka y Shaqiri. Una polémica que ha llevado a la FIFA a abrir una investigación.

“Todos nos alegramos como si fuera una victoria de la selección de Albania o de Kosovo, porque vimos a las águilas sobrevolar el estadio de Kaliningrado”, comentó sobre la victoria el presidente del país, Ilir Meta, aficionado de Suiza.

“Los albaneses enloquecen a los serbios. Victoria extraordinaria de Suiza. Xhaka y Shaqiri exaltan también a Albania “, es el título del diario deportivo “Panorama Sport”, que ha colocado en la portada una gran foto de los dos futbolistas albaneses haciendo el águila con las manos, tras marcar el gol.

En el conjunto helvético juegan además de Xhaka y Shaqiri otros dos albaneses étnicos, Blerim Dzemaili y Valon Behrami lo que hace que muchos lo consideran como la selección B de Albania.

Albania y la eslava Serbia son países históricamente enemistados y la colaboración entre ambos se ve obstaculizada por la cuestión de Kosovo, antigua provincia serbia, mayoritariamente poblada por albaneses étnicos, que declaró la independencia unilateral en 2008.

Mientras, el rotativo Shqiptarja.com ha escogido el título: “Las águilas vuelan en Rusia, los albaneses arrodillan a los serbios y los enfurecen”.

“Este partido y las emociones que causó se van a recordar por mucho tiempo entre los albaneses de todo el mundo. El gol de Shaqiri hundió las esperanzas de los serbios que ahora tienen una misión imposible: ganar contra Brasil, el cinco veces campeón del mundo”, señala el diario en línea Balcanweb.com.

La prensa serbia ha contratacado. “Xhaxa provocó vergonzosamente a nuestros fanáticos”, apuntó el diario online Blic. El rotativo Telegraph criticó la “provocadora gesticulación albanesa”, mientras que el Vecernje Novosti escribió en portada “Provocación de los suizos” con una foto de las botas de Shaqiri con la bandera suiza y también la de Kosovo. Jovan Surbatovic, secretario general de la federación serbia, también se quejó de los botines. “Intentamos que se cambiara las botas. Fue una provocación, estábamos jugando contra Suiza, no contra Kosovo”, comentó.

“¿Mi celebración después del gol en el minuto 90? Preferiría no hablar de ello. Estaba emocionado por haber marcado y nada más”, contestó Shaqiri anoche cuando le preguntaron. “Sinceramente, a mí me daba igual el rival. El gol y la celebración eran para mi pueblo que siempre me ha apoyado, para mi patria y para mis padres”, explicó Xhaka el autor del gol del empate a uno.

Stefan Lichsteiner, el capitán, apoyó a sus compañeros. “Para ellos ha sido un partido muy duro desde el punto de vista mental. Esto es más que fútbol. Han sufrido la guerra, para sus padres ha sido durísimo y les entiendo. Hubo provocaciones antes del partido por lo que me parece normal que lo celebraran así”, contó a la tele italiana Mediaset.

La FIFA prohíbe que se mezclen política y fútbol. Mladen Krstajic, seleccionador de Serbia, no quiso entrar anoche en la polémica por las celebraciones. “No voy a comentar nada. Soy un hombre de deporte y así seguiré siendo”.

Esta victoria acerca a Suiza a los octavos de final del Mundial de Rusia 2018 que jugará su próximo partido contra Costa Rica. EFE

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