Ecuador, domingo 17 de junio de 2018

¿Fuerza de tarea conjunta?

Alberto Molina Flores
Guayaquil, Ecuador

Un manual sobre seguridad podría comenzar diciendo que, en relación con sus hipótesis de conflicto, se podría decir que un país tiene dos maneras de estar en peligro: una, por la fortaleza de la presunta amenaza; otra, por debilidad de la propia defensa.

Alberto Molina

Por lo tanto, un gobiernos responsable debe considerar la política de defensa como una política de Estado.


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La política de defensa, está sujeta a los cambios del escenario geopolítico, a la presencia de nuevos actores, al surgimiento de nuevas amenazas y desafíos, así como a las oportunidades que se presentan para el Estado.

La Política de la Defensa Nacional del Ecuador o más conocido como Libro Blanco, publicado en 2006, nos señala que “La defensa nacional se ocupa de enfrentar, en forma específica, las amenazas a la nación que pongan en riesgo la vida de la población y los recursos del país, su integridad territorial y la soberanía del Estado. En la actualidad, las amenazas a la seguridad más significativas son aquellas que se derivan del riesgo de extensión de situaciones de violencia más allá de las fronteras, con acciones de fuerza, provenientes de grupos ilegales armados; y, con diverso grado de incidencia, el narcotráfico, el tráfico ilícito de armas, el crimen organizado transnacional y el terrorismo”.

El mismo Libro Blanco, nos advierte, “El Ecuador ratifica la irrestricta decisión de hacer respetar la soberanía nacional y garantizar la inviolabilidad del territorio ecuatoriano; consecuente con el principio de no intervención, reitera la firme voluntad de no involucrarse en los asuntos internos de Colombia, según las políticas establecidas por el Consejo de Seguridad Nacional; lo que, en el ámbito de la defensa, se traduce en la no participación en operaciones militares coordinadas, conjuntas ni combinadas con las fuerzas militares de Colombia”.

En días anteriores, en el marco del VI del gabinete Binacional Colombia-Ecuador, encabezado por los presidentes de ambos países; el ministro de Defensa de Colombia propuso la creación de una fuerza de tarea conjunta entre las Fuerzas Militares de su país y las de Ecuador para reforzar la seguridad en la frontera.

Esta propuesta no es nueva, anteriormente, en marzo de 2016, siendo Ministro de Defensa Ricardo Patiño, anunció la posibilidad de crear una Fuerza de Tarea Conjunta fronteriza que refuerce la estrategia de ambos países en la lucha contra crímenes y mejore aún más las condiciones de seguridad en la zona limítrofe. El ministro de Defensa de Colombia, reforzó la idea, declarando que con Ecuador se deben fortalecer y acercar aún más los lazos en materia de cooperación en asuntos de seguridad, de lucha contra el crimen organizado, narcotráfico, minería ilegal, extorsión, y temas como la migración ilegal. Ante la posibilidad del Ecuador de involucrase en el conflicto de Colombia, no se habló más del tema.

En el supuesto no consentido de crearse dicha Fuerza de Tarea Conjunta entre los dos países, se deberá contemplar normas relativas a planificación, mando y control, operaciones, inteligencia, logística, personal, organización y entrenamiento, etc. Además, de las implicaciones legales de los dos países de tener en su territorio tropas extranjeras armadas, aunque sea por efectos de las operaciones.

Las autoridades del gobierno -civiles y militares-, deben recordar la advertencia que se hace en el Libro Blanco en el 2006: “de no involucrarse en los asuntos internos de Colombia” y “en la no participación en operaciones militares coordinadas, conjuntas ni combinadas con las fuerzas militares de Colombia”.