Los cuidadores de la fábrica

Juan Carlos Díaz-Granados Martínez
Guayaquil, Ecuador

Leí que en las fábricas del futuro solamente encontraremos a dos perros y un humano. La persona estará para darle a comer a los canes y ellos para evitar que su cuidador toque las máquinas.

Es que cada día las industrias y negocios se automatizan más. Se requiere menos personal para atenderlos. La mayoría de los trabajos se concentran en el servicio al cliente.

La tecnología permite que sea más fácil producir, reduciendo costos, logrando que baje el precio final en beneficio del consumidor.

El comercio internacional tendrá menos barreras. El mantener aranceles más altos que el promedio de la región con fines recaudatorios reduce las posibilidades de que los desempleados consigan empleo. Nos hace menos competitivos en el mercado nacional e internacional.

Conozco personas que ante tanta traba para la importación, decidieron migrar hacia otros países menos complicados. Se llevaron su talento para crear riqueza a un lugar donde sea fácil comerciar y contratar. Ya no tienen que desperdiciar su habilidad para resolver problemas de tramitología en cada paso de la cadena productiva. Ese es un dato que los legisladores nacionales y los gobiernos autónomos descentralizados deberían tener claro: ahuyentar talentos es igual a menos empleos.

Las impresoras 3D cambiarán la forma en la que haremos comercio. Cuando podamos imprimir en nuestras casas los productos que nos interesen ¿de qué servirán los aranceles? Hoy reducen el poder adquisitivo de cada uno de nosotros.

Las aplicaciones de los teléfonos inteligentes transformaron varias industrias y nuestra vida diaria. Los periódicos, la televisión, la música, fotografía, transportación pública, mensajería, libros, banca, entre otras. Las que no se adecuaron al nuevo esquema, desaparecieron. En otras palabras, el país que no se integre a la globalización tecnológica va a estar en desventaja.

Acabo de ver un vídeo en el que un estudiante del Media Lab de MIT ha desarrollado un sistema para navegar la red con su mente. Eso facilitará aún más el acceso a la información de la red y revolucionará las relaciones interpersonales en todos los campos. Incluyendo el comercio.

Vivimos la cuarta revolución industrial. La tecnología está modificando rápidamente la forma en la que trabajamos y nos relacionamos. Es hora de tomar conciencia de la dirección en la que el mundo va. Anticipémonos al futuro cercano. Es urgente modificar las regulaciones que traban el comercio nacional y exterior. Es vital que la política económica facilite la forma de conseguir ingresos o subsistencia abundante para el ciudadano en estas nuevas circunstancias.

Reestructuremos nuestra educación continua hacia ese futuro a corto plazo. Aun no existen las profesiones que serán más solicitadas a corto plazo. Tres de las cuatro carreras que se estudian actualmente quedarán desfasadas en poco tiempo. El World Economic Forum ya ha presentado un análisis de las profesiones que serán más requeridas en el panorama del año 2022 y cuáles van a declinar. Si no comprendemos las nuevas necesidades de la economía global, quedaremos para alimentar a los perros de las fábricas.

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