Acnur reclama pacto global para fortalecer y sostener atención a refugiados

Una familia afuera de una tienda en un centro de refugio para los damnificados del terremoto el domingo 24 de abril de 2016, en Pedernales (Ecuador). El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) trabaja en la zona afectada por el terremoto de Ecuador con la preocupación de que no queden grupos "invisibilizados" en la distribución de ayuda humanitaria, entre ellos las personas en situación de refugio. EFE/José Jácome

El Alto Comisionado Auxiliar para las Operaciones del Acnur, el ugandés George Okoth Obbo, reclamó hoy en Quito un “pacto global” para mejorar y sostener la atención a los refugiados en el mundo.

En el planeta hay unos 22 millones de personas que necesitan que el sistema de protección funcione para que puedan satisfacer sus necesidades básicas y alcancen una solución a sus problemas, aseguró el comisionado del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).

La comunidad internacional, las organizaciones regionales y los países deben trabajar fuerte para “impedir que más gente sea obligada” a dejar sus países y busque seguridad en otras partes, remarcó Okoth Obbo en una entrevista con Efe en Quito.

El ugandés vista la capital ecuatoriana desde el pasado fin de semana y este lunes participó en un foro de alto nivel del Sur titulado, “Crisis ecológica y conflictos geopolíticos: por un planeta sostenible”, que organizó Ecuador como parte de su gestión al presidir el Grupo G-77 y China de Naciones Unidas.

Y es que Ecuador, según Okoth Obbo, es un ejemplo de cómo se debe atender el problema de refugio y crear condiciones de inclusión para esa población en situación de movilidad.

No obstante, reconoció que la acogida de refugiados puede generar estrés y tensiones en los países receptores, y recordó que hay naciones en que uno de cada tres habitantes es refugiado.

La situación a futuro, con amenazas globales latentes, requiere claramente un sistema mucho más fuerte que pueda dar soluciones al problema del refugio, agregó.

Por ello, dijo, un plan global de asistencia de cara al futuro debe considerar la creación de espacios para la integración de los refugiados en los países de acogida y también condiciones para que puedan, en un momento determinado, volver a sus países de origen de una forma segura y sostenible.

“Los refugiados no son criminales, no son terroristas, no son una amenaza a la seguridad nacional; por el contrario, son en muchas ocasiones las primeras víctimas del terrorismo, del tráfico de drogas” y de otros graves problemas, apostilló Okoth Obbo.

El comisionado destacó, asimismo, la excepcional situación que se da en Ecuador, donde los refugiados han sido incluidos por la sociedad y no se los ve en campos de refugio como sucede en otras regiones del mundo.

Según Okoth Obbo, Ecuador ofrece un ejemplo que puede ser reproducido en otros lugares, pues supone una alternativa para mejorar las condiciones de vida de personas forzadas a movilizarse.

En Ecuador hay unas 60.000 personas con estatus de refugio, la mayoría de ellas de nacionalidad colombiana que han huido del conflicto armado interno.

Ellos gozan de los mismos derechos que tienen los ecuatorianos y se ven amparados por las leyes del país, recordó el comisionado tras remarcar que esta es una “práctica excepcional” en el mundo.

Por ello, dijo que Ecuador y su población debe ser apoyada por la comunidad internacional, ya que esa ayuda redundará también en favor de los refugiados.

Acnur, dijo, trabaja de manera conjunta con otras entidades para ampliar la ayuda al Estado ecuatoriano, sobre todo para que logre cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para el año 2030. EFE

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