Ecuador, domingo 17 de junio de 2018

El mercado del calzado vegano pisa fuerte en Portugal

Foto el naturalista

Lisboa, (EFE).- El movimiento vegano, que excluye todo tipo de producto de origen animal, se está expandiendo en el mercado del calzado en Portugal, donde cada vez son más las empresas del sector que solo utilizan microfibras, materiales reciclados o corcho para confeccionar sus zapatos.


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El número de firmas de calzado vegano ha ido aumentando progresivamente “año a año”, dijo a Efe Rudi Marques, representante de No Animal Exploitation (NAE), una de las empresas pioneras en este tipo de productos, creada en 2008 cuando solo había tres marcas similares en el mercado portugués.

Materiales reciclados a partir de botellas de plástico y airbags, ‘piñatex’ -una fibra creada a partir de las hojas de la piña- o el corcho, el producto estrella en Portugal, son algunos de los productos de origen no animal que utiliza NAE para sus zapatos, a la venta en su tienda física en Lisboa y también en línea.

Además, la marca cuenta con acuerdos con minoristas “multimarca” en Portugal y en el extranjero, como las españolas Amapola Vegan (Barcelona), Veganized (Málaga) y Vegaffinity (Murcia).

Al cada vez mayor número de competidores directos hay que añadir la incorporación de algunas de la grandes marcas del sector, como Nike o Dr. Martens, que tampoco se han querido quedar atrás en la nueva tendencia y han creado sus propias líneas de zapatos veganos.

El crecimiento de este nicho de mercado también les ha reportado una mejora en los resultados: “Hemos duplicado nuestra facturación desde 2014 y estimamos que este año también sucederá”, admite Marques.

Para Beatriz Batista, que dirige el blog Sociedade Vegan y la página web Loja Vegetariana, el mayor número de competidores mejora la calidad de los productos y es también algo especialmente positivo “desde el punto de vista ético”.

A diferencia de NAE, en Loja Vegetariana se venden todo tipo de productos ecológicos, vegetarianos y veganos, desde productos alimentarios a calzado y cosméticos.

Batista explica que la idea surgió en 2013 para “intentar responder a las necesidades crecientes” y, aunque cree que tiene un público “muy específico”, reconoce que con el paso del tiempo ya no responde a un único tipo de perfil.

“Con el desarrollo del mercado hemos percibido que ahora tenemos un público mucho más amplio y de todas las edades, ya que van desde adolescentes hasta personas de unos 70 años”, afirma.

Sin embargo, tanto en Sociedade Vegana como en NAE coinciden en que sus clientes adquieren los productos con la conciencia que caracteriza al movimiento.

“El perfil de nuestro consumidor es, en gran parte, el de alguien que comparte nuestra filosofía y valores y que basa sus elecciones en productos éticos y de origen no animal, sin que eso les prive de la calidad y la comodidad”, asevera Marques.

El crecimiento de este mercado ha sido tal que el Centro Tecnológico del Calzado de Portugal (CTCP), normalmente enfocado a la utilización de nuevas tecnologías en el proceso de producción, realizó este mes su primer taller de innovación en calzado vegano.

Sin embargo, Marques y Batista advierten que el sector portugués debe crecer aún más y ponerse al nivel de grandes referentes, como Alemania, Reino Unido, Francia o los Estados Unidos.

Con una mayor credibilidad y capacidad de expresión del veganismo, la proliferación de comercios de este tipo de calzado evidencia un cambio de actitud en muchos portugueses, que cada vez son más consecuentes a la hora de comprar.

“No podemos seguir con el estilo de vida que teníamos hasta ahora, y hacer algunos cambios en el uso de ciertos materiales o alimentos es una gran ayuda para combatir problemas actuales como el calentamiento global”, sentencia Batista. EFE