Por la falta de proyecciones oficiales, desde el propio Banco Central surgen cifras inconsistentes

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11 Oct 2018

En una entrevista publicada esta mañana en diario Expreso[1], la gerente del Banco Central, Verónica Artola, dice que espera que este año la tasa de crecimiento de la economía ecuatoriana sea de 1,9% o 1,8%. Si bien Artola señala que no se trata de la proyección oficial (que hasta hoy, 11 de octubre, sigue sin publicarse[2]), al tratarse de una cifra mencionada por la gerente de la entidad encargada de calcular y publicar las cuentas nacionales así como de elaborar las proyecciones de crecimiento que sirven de insumo para la proforma del Presupuesto General del Estado, conviene analizarlas.

Según el último boletín de cuentas nacionales trimestrales publicado por el mismo Banco Central, en el primer semestre del año la economía ecuatoriana acumuló un crecimiento de 1,3% frente a igual período de 2017. Por lo tanto, para llegar al 1,8% o 1,9% que menciona Artola el crecimiento interanual de la segunda mitad del año debería estar entre 2,3% y 2,5%, es decir, prácticamente el doble que la tasa publicada para la primera mitad. No obstante, las propias cifras oficiales muestran una marcada desaceleración de la economía, ya que el crecimiento interanual de los dos últimos trimestres de 2017 bordeó el 3%, mientras que el del primer trimestre de este año se redujo a 1,6% y el del segundo trimestre fue de apenas 0,9%. En ese contexto, un crecimiento interanual de 2,3% o 2,5% en la segunda mitad del año (para llegar a un crecimiento de 1,8% o 1,9% en el año completo) implicaría una reactivación que otros indicadores no anticipan.

Por ejemplo, en la segunda mitad del año se espera que la entrega de créditos por parte de los bancos privados, que ha venido creciendo a una tasa mucho mayor que los depósitos, se desacelere, afectando al nivel de actividad. De hecho, entre julio y septiembre de 2018 la cartera bruta de los bancos, según información de Asobanca, registró un crecimiento interanual promedio de 14,4%, bastante menor a la tasa promedio de 20,5% observada entre enero y junio. Asimismo, el Índice de Confianza del Consumidor que calcula el propio Banco Central no anticipa un repunte en el consumo privado, ya que el índice de agosto (último disponible) es menor que el registrado al cierre del primer semestre, es decir, los consumidores estarían más proclives a moderar sus gastos. Por su parte, la contracción de la inversión pública (y la falta de compensación con una mayor inversión privada), que Artola acertadamente menciona como el principal factor para explicar la desaceleración de la economía en su conjunto, se ha mantenido en lo que va del segundo semestre. Sólo por el lado del comercio exterior en julio y agosto (última información disponible) se registra un mejor desempeño de las exportaciones, particularmente las petroleras, frente al crecimiento observado en la primera mitad del año. Sin embargo, también las importaciones (que contablemente afectan de manera negativa al PIB) registraron en el período julio-agosto de 2018 un crecimiento interanual (en volumen) ligeramente superior al observado en el primer semestre.

Cuando el periodista de Expreso le pregunta a la gerente del Banco Central en qué basa su proyección de crecimiento de 1,9% o 1,8%, ella, resaltando que se trata de “una proyección muy básica” y no de la cifra oficial, contesta: “Siempre en el último trimestre se aceleran mucho las compras, sobre todo en noviembre y diciembre”. Eso es verdad, sin embargo, se trata de un fenómeno estacional, es decir, ese aumento en las ventas se repite en los últimos meses de todos los años y, por lo tanto, si se hace una comparación interanual no sirve para explicar el repunte en la tasa de crecimiento que hace falta para llegar a una cifra cercana al 2% en el año completo, como la que Artola prevé.

Más allá de que esa previsión “personal” de crecimiento de la gerente del Banco Central luce demasiado optimista (a menos que el Banco Central, en el próximo boletín de cuentas nacionales, haga una notoria corrección al alza de las cifras del primer semestre), el problema de fondo es la falta de proyecciones oficiales a menos de tres meses de que concluya el año. En la entrevista con Expreso Artola justifica esa demora en los retrasos de otras instituciones en la entrega de información. Lo cierto es que cuando finalmente se publiquen las proyecciones oficiales para este año, estas ya van a resultar totalmente inútiles e intrascendentes para los agentes económicos. Ojalá al momento de publicar esas tardías proyecciones, el Banco Central también publique las de 2019.

 

[1] Ver: https://www.expreso.ec/economia/entrevista-veronicaartola-economia-finanzas-ecuador-BE2413517

[2] Hasta el cierre de esta edición de Cordes Opina, en la sección de Previsiones Macroeconómicas Anuales de la página web del BCE (https://contenido.bce.fin.ec/documentos/Estadisticas/SectorReal/Previsiones/PIB/indice.htm) seguía saliendo este mensaje: “De acuerdo al calendario de publicaciones económicas del Banco Central del Ecuador, la difusión de la Previsión de crecimiento para el año 2018, estaba programada para el mes de mayo. Debido a los impactos en la economía de las propuestas de política económica planteadas mediante la Ley Orgánica para el Fomento Productivo, Atracción de Inversiones, Generación de Empleo, y Estabilidad y Equilibrio Fiscal, que está siendo discutida en la Asamblea Nacional, el BCE se encuentra a la espera de la aprobación de la misma para poder incluir sus impactos en las distintas variables macroeconómicas. En vista de lo anterior, informamos a la ciudadanía que la publicación de la Previsión Macroeconómica se postergará hasta contar con la aprobación de la Ley.”

1 Response para Por la falta de proyecciones oficiales, desde el propio Banco Central surgen cifras inconsistentes

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Hugo Ruiz Coral

octubre 12th, 2018 a las 09:30

Considero que es un análisis real de lo declarado por la gerente del Banco Central. Una proyección no es lo que uno piensa o lo que quiere que suceda.
Coincido en que, a no ser que en la publicación de las Cuentas Nacionales Trimestrales del 3er. trimestre, que se conocerán a comienzos de enero del próximo año, se modifiquen de alguna manera los valores ya publicados; será muy difícil alcanzar una tasa de crecimiento anual como la anunciada, cercana al 2%

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