El Banco Central contradice el optimismo del Presidente en cuanto a la inversión

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23 Nov 2018

El Presidente Lenín Moreno, en su última cadena nacional, dijo que espera que este año la inversión privada ronde los $17.000 millones, lo que significaría un incremento de $4.000 millones “en relación al mejor año de la historia del Ecuador”. En un contexto de recorte del gasto público, puntualmente el gasto de capital, un repunte en la inversión privada ayudaría a moderar el impacto negativo del necesario ajuste fiscal sobre el nivel de actividad y, sobre todo, a generar trabajo y colocar a la economía ecuatoriana en una senda de crecimiento sostenible. Sin embargo, la cifra que maneja el Presidente Moreno debe ser tomada con pinzas, no sólo porque se trata de una proyección y no de un valor observado, sino también porque los factores que permitirían esperar un incremento sostenible de la inversión privada se siguen haciendo esperar. De hecho, el presunto aumento de la inversión en este año respondería en buena parte a factores coyunturales y no se traduciría en una mejora de los indicadores laborales. Otro motivo para manejar con cautela los montos de inversión que maneja el Presidente son las ya recurrentes inconsistencias en las cifras del Banco Central, institución encargada de cuantificar la inversión total de la economía.

De hecho, según las previsiones de crecimiento para 2018 y 2019, tardíamente publicadas por el Banco Central, este año la Formación Bruta de Capital Fijo total (FBKF), es decir, la inversión física que tradicionalmente ha estado concentrada en construcción y en adquisición de maquinaria y equipo, crecerá apenas 0,3% frente a 2017. No obstante, el mismo Banco Central, según su último boletín de cuentas nacionales trimestrales, estima que en la primera mitad del año la FBKF creció 3,2% en términos interanuales. Por lo tanto, para llegar a un crecimiento de apenas 0,3% en el año completo, la inversión debería contraerse 2,6% en la segunda mitad de 2018 frente a igual período de 2017. ¿El Presidente Moreno sabe de ese pesimismo del Banco Central respecto a la inversión en el segundo semestre?

Por otro lado, si bien las previsiones oficiales no permiten discriminar entre inversión pública y privada, el modesto crecimiento de 0,3% proyectado para la FBKF total en 2018, y que el Central espera que se repita el próximo año, no es consistente con un incremento en la inversión privada como el que menciona el Presidente. En dólares corrientes el Central espera que este año la FBKF sume $26.739 millones, es decir, apenas $243 millones más que en 2017. Si la inversión privada creciera en $4.000 millones, entonces la inversión de todo el sector público debería caer en casi $3.800 millones. Si bien en este año la variable de ajuste fiscal ha sido precisamente el gasto de capital, el recorte no ha sido de esa magnitud. Hasta agosto (es decir, transcurridas las dos terceras partes del año), según las últimas cifras del mismo Central, la FBKF del sector público se redujo en $1.735 millones respecto a los primeros ocho meses de 2017. Cabe recordar, además, que el primer trimestre del año pasado fue, en medio de la campaña electoral, un período excepcionalmente expansivo en el gasto de capital del sector público, lo que significa que en la comparación de los últimos meses de 2018 con los últimos de 2017 debería observarse una caída menos pronunciada.

Más allá de esas inconsistencias entre el optimismo del Presidente y lo que proyecta el Central, también conviene analizar qué factores podrían explicar un eventual aumento (aunque sea moderado) de la inversión privada en 2018. Más allá de un leve repunte en la construcción, en lo que va del año las importaciones de bienes de capital, que forman parte de la FBKF, han crecido de manera importante. En el acumulado de enero a septiembre, frente a igual período de 2017, esas importaciones crecieron 17,3% medidas en volumen. Ese crecimiento se explica sobre todo por un aumento de 31,3% en las importaciones de equipos de transporte, que estuvieron represadas durante el período de salvaguardias y cupos de importación y cuyo impacto en el mercado laboral es acotado. Además, en los primeros nueve meses de 2018 esas importaciones ya alcanzaron el mismo volumen que en igual periodo de 2014 (antes de las medidas de control), por tanto, es difícil esperar que las importaciones de equipos de transporte en particular o de bienes de capital en general mantengan el ritmo de crecimiento mostrado en lo que va de 2018.

Finalmente, si bien la Ley de Fomento Productivo incluye incentivos para la inversión privada, los impactos de esta ley (que sigue sin ser reglamentada) probablemente sean modestos mientras la pérdida de competitividad del Ecuador (reflejada en un tipo de cambio real fuertemente apreciado) siga sin enfrentarse. En ese sentido, aun en el lejano escenario de que los desequilibrios fiscales se corrigieran del todo, la pérdida de competitividad, que exige medidas estructurales para empezar a revertirla, seguirá siendo un factor que desaliente la inversión privada y, por tanto, la generación de empleo. Si bien es esperable que un Presidente quiera presentar al país un panorama alentador, es más importante que conozca (y busque soluciones) a los factores que pueden tornar el optimismo en desencanto.

1 Response para El Banco Central contradice el optimismo del Presidente en cuanto a la inversión

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gabriel

noviembre 25th, 2018 a las 16:22

De qué inversión privada hablan? El ministro Campana vienen indicando que este año ha habido inversión privada por no sé cuál tos milpiés de millones de dólares, que el próximo habrá 17.000 millones, en donde quiénes cuándo ?? Que lo puntualicen

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