Ecuador. domingo 24 de septiembre de 2017
  • Seguir en Facebook
  • Seguir en Twitter
  • Seguir en Google+
  • Seguir en YouTube
  • Seguir en Instagram
  • Seguir en LinkedIn

Yerno de Trump propuso a Rusia crear un canal secreto con el Kremlin

Jated Kushner, Yvanka, Donald Trump, foto nytimes.com

WASHINGTON (AP) — El yerno del presidente estadounidense Donald Trump y ahora importante asesor de la Casa Blanca Jared Kushner al parecer propuso crear un canal secreto de comunicaciones entre el Kremlin y el equipo de transición de Trump en una reunión con el embajador ruso.


Publicidad

En una reunión en la Torre Trump en Nueva York, Kushner propuso utilizar instalaciones diplomáticas rusas para las discusiones, aparentemente para que fueran más difíciles de monitorear, de acuerdo con The Washington Post, que cita a funcionarios estadounidenses de inteligencia con conocimiento de reportes sobre comunicaciones rusas interceptadas.

El embajador ruso Serguei Kislyak dijo a sus superiores que se sintió “desconcertado” por la propuesta de Kushner, dijo el periódico. The New York Times reportó que el canal secreto tenía como objetivo discutir Siria y otros asuntos, pero nunca fue instalado. El propósito era que el general retirado Michael Flynn, que iba a ser el consejero de Seguridad Nacional de Trump y era afín a Moscú, hablara con un alto cargo militar ruso.

Las revelaciones colocaron a los asesores de la Casa Blanca a la defensiva el sábado, cuando Trump concluía su primer viaje al extranjero como presidente, y llevó a los abogados de Kushner a decir que él está dispuesto a hablar con investigadores federales y del Congreso sobre sus contactos extranjeros y su trabajo en la campaña de Trump.

Reunidos con reporteros en Sicilia, dos altos asesores de Trump se negaron a hablar del contenido de las conversaciones de Kushner en diciembre con Kislyak. Pero no desestimaron la idea de que la Casa Blanca iría fuera de los canales normales diplomáticos y del gobierno para comunicaciones con otros países.

Hablando en términos generales, el asesor de seguridad nacional H.R. McMaster dijo: “Tenemos canales independientes de comunicación con varios países. Eso permite comunicarnos de forma discreta”.

En respuesta a preguntas reiteradas de los reporteros, el asesor económico Gary Cohn dijo: “No vamos a comentar sobre Jared. Simplemente no vamos a comentar”.

Kushner fue una de las figuras más importantes de la campaña de Trump, supervisando su estrategia digital, y sigue siendo un colaborador influyente en la Casa Blanca, al igual que su esposa, Ivanka Trump.

Los investigadores federales y varias comisiones legislativas examinan los vínculos entre Rusia y el equipo de campaña de Trump, incluidas las denuncias sobre la posible colaboración para ayudar al magnate a ganar las presidenciales de noviembre y perjudicar a su contrincante demócrata, Hillary Clinton mediante la difusión de información comprometedora. Esas pesquisas incluyen ahora un examen de los contactos de Kushner, de acuerdo con el Post.

El FBI también indaga, según la agencia Reuters, si Rusia ofreció algún tipo de trato financiero a los asesores de Trump a cambio de relajar las sanciones económicas a Moscú impuestas tras la invasión rusa, en 2014, de la península ucrania de Crimea.

La Casa Blanca confirmó en marzo que Kushner y Michael Flynn, despedido como asesor de seguridad nacional, se reunieron en diciembre con Kislyak, en la Torre Trump para lo que un funcionario describió como una breve reunión de cortesía.

Por otra parte, al margen de la reunión de diciembre, Kushner habló dos veces por teléfono con el embajador ruso entre el pasado abril y noviembre, según fuentes gubernamentales citadas por Reuters. Las conversaciones, hasta ahora desconocidas, forman parte, según la agencia, de las al menos 18 comunicaciones entre los entornos de Trump y Putin en los siete meses previos a los comicios de noviembre.

Al proponer abrir un canal secreto con el Kremlin, es una incógnita cuál era el verdadero objetivo de Kushner, un multimillonario de 36 años, sin experiencia política y marido de Ivanka Trump, que también trabaja como asesora en la Casa Blanca. Es posible que pecara de ingenuidad al hacer una oferta de ese tipo y pensar que no sería descubierta, algo que parece improbable si se tiene en cuenta que EE UU analiza al detalle todos los movimientos de los diplomáticos rusos en el país.

La mera sugerencia de tener un canal secreto, fuera de los posibles sistemas de comunicación seguros del Gobierno estadounidense, alimenta la sospecha de que el equipo de Trump quería ocultar algo sobre sus contactos con el Kremlin.

Esa percepción se afianza por el hecho de que la mayoría de conversaciones entre el entorno de Trump y personas rusas se han conocido porque las han destapado filtraciones periodísticas. En marzo, se revelaron las reuniones en diciembre de Kushner con el embajador y otra con el responsable del banco ruso Vnesheconombank, que ha sido objeto de sanciones estadounidenses por las injerencias territoriales rusas en Ucrania.

Kushner no detalló esos encuentros en el registro de información previo al inicio de su trabajo en la Casa Blanca. Tras ser descubiertos, aceptó comparecer en el Senado, algo que todavía no ha hecho.

La prensa destapó que a finales de diciembre Flynn habló varias veces por teléfono con Kislyak. En las llamadas hablaron sobre las sanciones que acababa de imponer el anterior Gobierno de Barack Obama al Kremlin por su ciberataque electoral. Tras esas conversaciones, Moscú decidió no responder a las penalizaciones, lo que interpretó como un gesto de buena voluntad a Trump, que iba a asumir el cargo el 20 de enero.

Flynn se vio forzado a dimitir en febrero tras filtrarse —gracias a la interceptación por el espionaje estadounidense de las llamadas con Kislyak— que mintió al vicepresidente Mike Pence cuando le dijo que no abordó las sanciones con el embajador.

También se conoció por los medios de comunicación que Jeff Sessions ocultó en su comparecencia en el Senado, para ser confirmado como fiscal general, que antes de las elecciones se había reunido en dos ocasiones con el embajador ruso. Sessions era entonces senador y uno de los principales asesores de la campaña de Trump. Tras conocerse esos encuentros, decidió inhibirse de la supervisión que le correspondería como fiscal general a la investigación del FBI a los contactos del equipo de Trump con Moscú.

___

Por EILEEN SULLIVAN, Associated Press. Los periodistas de la Associated Press Chad Day, Eric Tucker y Vivian Salama contribuyeron. El texto incluye información del diario español El País, en el que cita reportes de la agencia Reuters.