Ecuador. lunes 11 de diciembre de 2017
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¿Quiénes son los responsables del 30S?

Alberto Molina
Quito, Ecuador

Responsable, según el diccionario de la RAE, es la “persona que tiene a su cargo la dirección y vigilancia del trabajo en establecimiento, oficina, etc./ Obligado a responder de algo o de alguien”, esto es importante para investigar y de una vez por todas señalar quiénes deben responder por los trágicos acontecimientos del 30-S.

Alberto Molina

Alberto Molina
Quito, Ecuador


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Responsable, según el diccionario de la RAE, es la “persona que tiene a su cargo la dirección y vigilancia del trabajo en establecimiento, oficina, etc./ Obligado a responder de algo o de alguien”, esto es importante para investigar y de una vez por todas señalar quiénes deben responder por los trágicos acontecimientos del 30-S.

En la Asamblea se tramitaba la Ley Orgánica de Servicio Público (Losep), la misma que recogió todo tipo de observaciones; el 11 de agosto de 2010, “Con 108 votos a favor se aprobó en segundo y definitivo debate, la Ley Orgánica de servicio Público, demostrando de esta manera que se puede llegar a consensos en bien del país”, declaró emocionada la Presidente de la Comisión de los Derechos de los Trabajadores y la Seguridad Social. Entre otros aspectos la Ley establecía: “La Policía y los Militares se integran a la Ley de Servicio Público, respetándose el derecho que tienen a recibir condecoraciones, reconocimientos, porque ellos no cobran horas extras, ni complementarias, tienen jornadas y horarios especiales”.

El 3 de septiembre, el Presidente Correa dispuso en su veto que el inciso tercero de la Disposición Derogatoria del proyecto de la Losep se suprimiera: “Con excepción de las normas que regulan las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional”. Con ello, la Disposición Derogatoria quedó así: “Se derogan las leyes, reglamentos, normas, resoluciones, acuerdos o cualquier tipo de disposiciones que reconozca bonificaciones, comisiones o estímulos económicos por el cumplimiento de años de servicios…”.

El miércoles 29 de septiembre de 2010, la Asamblea dio trámite al veto presidencial a la Losep, esa noche, el Pleno de la Asamblea se allanó a gran parte del mismo.

El jueves 30 de septiembre, en las primeras horas de la mañana, se conoció que los policías del Regimiento Quito se habían tomado las instalaciones del cuartel y que se habían amotinado desconociendo a las autoridades. A las 09h00, miembros de tropa pertenecientes a la FAE habían bloqueado el aeropuerto Mariscal Sucre; a las 10h00, en el Ministerio de Defensa hubo reclamos y protestas por parte de los militares; con quema de llantas, un grupo bloqueó el paso en la avenida Maldonado.

En forma sorpresiva el Presidente Correa acudió al regimiento Quito a tratar de resolver personalmente el problema; sucedió todo lo contrario, se exacerbaron los ánimos del mandatario y de los amotinados; el presidente fue agredido, vejado e irrespetado. Semiasfixiado, Correa fue internado en el Hospital policial en donde recibió atención médica. Desde allí, durante todo el día dio órdenes y disposiciones (decretó el estado de excepción), estuvo en permanente contacto con sus colaboradores y mantuvo el control del Estado.

Ese día el país quedó en la indefensión, hubo desmanes, saqueos, vandalismo; en la noche, mediante un operativo militar que resultó cruento, fue “rescatado” el mandatario (el Presidente adujo que estaba secuestrado).

Los Ministros de Defensa, y del Interior, deben haber conocido que el Presidente iba a derogar lo relacionado a bonificaciones y estímulos económicos que recibían militares y policías y que, en su defecto, recibirían compensaciones igual o mejores de las que venían percibiendo; si eso era cierto, debieron realizar previamente una campaña de información intensa en cada uno de los cuarteles, con presencia de los Ministros y mandos militares y policiales, esa información debía ser convincente, sin que quedara duda alguna. No hay que olvidar que estaba pendiente, desde el 2008, resolver la homologación salarial de mayores, capitanes y suboficiales primeros y mayores y que ese tema era motivo de malestar, tanto de militares y policías.

El Ministro de Coordinación de Seguridad, entre sus funciones, de acuerdo a la Ley de Seguridad Pública y del Estado, debe “realizar investigación, estudios y análisis permanentes en materia de seguridad pública y del Estado”, además de coordinar con la Secretaría Nacional de Inteligencia, en función de disponer de una oportuna y fluida información para “ponerla oportunamente en conocimiento del Presidente”.

El Secretario Nacional de Inteligencia, entre sus funciones debe: (Art. 15 de la Ley de Seguridad Pública).

Literal b) “Coordinar y ejecutar las actividades de obtención y análisis de la información para la producción de conocimientos e inteligencia pertinentes, a fin de garantizar la seguridad pública y del estado y el buen vivir”.

Literal c) “Coordinar, articular e integrar las actividades y el funcionamiento de los organismos militares y policiales del sistema nacional de Inteligencia, y de los destinados a la seguridad de la Presidencia de la República…”.

El 30-S el Secretario de Inteligencia se encontraba en un seminario internacional celebrado en Quito, ajeno a los acontecimientos que se producían en el país; uno de los participantes era el Director de la Escuela de Inteligencia del Perú.

Días antes del 30-S era de dominio público y los medios de comunicación publicaban que había “inquietud entre los uniformados”; el rumor que se difundía en los corredores del Complejo Militar de la Recoleta era: “el 3 de octubre será el último día de las condecoraciones”. Este y otros indicios eran suficiente información de que había malestar en los cuarteles policiales y militares. Los ministros señalados y el secretario de inteligencia con dicha información debieron tomar medidas de prevención urgentes y oportunas para neutralizar cualquier brote de inconformidad en los cuarteles y evitar que la situación llegara a desbordarse como ocurrió el 30-S.

Vale la pena recordar que el 5 de enero de 1981, durante el gobierno del Presidente Jaime Roldós, la policía se declaró en huelga y el foco del amotinamiento fue igualmente el Regimiento Quito, el motivo era que los uniformados no habían recibido el sueldo de diciembre y los aguinaldos; el Presidente ordenó que el Ministro de Gobierno resolviera el problema, lo hizo el mismo día. Al siguiente día, el Presidente visitó el Regimiento Quito, fue recibido con aplausos. Roldós defenestró a la cúpula policial.

El Presidente Correa jamás debió concurrir al Regimiento Quito; debió pedir información y ordenar a los ministros del Interior, de Defensa y de Seguridad que resolvieran el problema y decretar de inmediato el estado de excepción, ya que el país estaba desguarnecido por la ausencia de la Policía. Otra alternativa era convocar al Consejo de Seguridad Pública y del Estado, máximo organismo de seguridad del país; dicho organismo, entre sus funciones tiene: “recomendar al Presidente de la República la adopción de medidas de prevención e intervención en casos de acontecimientos graves o amenazas que afecten o puedan afectar la integridad de los habitantes y del Estado”. Días después, el Presidente reconoció que su inopinada presencia en el lugar de la revuelta policial resultó inoportuna, y declaró: “Fue un error haber ido al Regimiento, muchos dicen que fue irresponsabilidad, temeridad, probablemente. Ese es mi estilo y jamás me imaginé lo que iba a pasar”.

Además de la revuelta policial, al interior del Ministerio de Defensa se dieron actos de indisciplina inéditos, con quema de llantas y gritos de inconformidad; recordemos que el Ministro de Defensa dialogó con los revoltosos ofreciéndoles arreglar sus demandas; lo mismo sucedió en el aeropuerto con miembros de tropa de la FAE que se tomaron las instalaciones, acción que paralizó el tráfico aéreo nacional e internacional.

Qué dice el Código Penal Militar: Art.33.- “(Responsabilidad del superior) Es imputable a todo superior la responsabilidad de las órdenes que diere y de los abusos, escándalos y peligros que resultaren de la omisión, negligencia o debilidad en el cumplimiento de sus deberes y de la falta de vigilancia sobre sus subalternos”.

Art.117.- (Sanciones) Serán sancionados con prisión de tres meses a dos años: (…). 2) Los que hicieren peticiones o reclamos colectivos, verbales o escritos, o en tumulto”.

Art.120.- “(Infracción de omisión) Los superiores que no procuraren contener y sancionar estos actos punibles serán sancionados con el máximo de la pena señalada para cada infracción”.

Como conclusión, se puede decir que nada justifica el amotinamiento policial del 30-S, peor los agravios que recibió el Presidente, pero es menester no sólo buscar culpables sino también responsables. Lo que se está haciendo es investigar los efectos y no las causas.

Además, como otro aporte para la investigación, me permito adjuntar una breve Cronología de los principales acontecimientos y declaraciones hechas por funcionarios el 30-S:

10:15 El Presidente Rafael Correa inicia su discurso en el Regimiento Quito, ante unos mil policías, expresando: “¡Qué vergüenza! Si tú eres servidor público, por lo menos respeta a tu Presidente, por lo menos, si eres fuerza pública…”.

11:20 El general Ernesto González, Jefe del Comando Conjunto de las FF.AA. en rueda de prensa en el Consejo Nacional Electoral, dijo: “estamos en un Estado de derecho. Estamos subordinados a la máxima autoridad, que es el señor Presidente de la República”.

11:30 Llega la primera notificación a los medios de comunicación, para que se enlacen a la cadena de radio y televisión ordenada por el gobierno, sin que se haya establecido aún el estado de excepción en el país.

13:20 José Miguel Insulza, secretario general de la OEA, en declaraciones al canal de televisión chileno 24 HORAS: “yo tengo la sensación de que esto no tiene la gravedad, desde un punto de vista militar, que se dio en un primer momento, pero no cabe duda que hay mucha confusión… “

13:21 El Presidente Correa firma el decreto de estado de excepción, desde las instalaciones del Hospital de la Policía.

14:14 Uno de los policías que hacía cabeza de la insubordinación declaró en una improvisada rueda de prensa dentro del Hospital de la Policía: “No es un golpe de Estado, respetamos el orden democrático, el orden constitucional, el voto popular (…). Queremos que se nos restablezcan nuestro derechos”. Estas declaraciones nunca fueron difundidas debido a la transmisión de la cadena impuesta por el gobierno.

14:23 Alexis Mera, secretario jurídico de la Presidencia, durante la cadena oficial dijo: “el Presidente va a venir a Carondelet; en este momento está bajo cuidado médico…”.

15:11 Vinicio Alvarado, secretario de la Administración dijo en Ecuador TV, matriz del enlace gubernamental: “(…) Hay que diferenciar algo, aquí no tenemos un estado de conmoción social… simplemente hay una demanda puntual de una institución del Estado, de un grupo que no está de acuerdo con una medida administrativa…Existe el descontento de un grupo que demanda determinadas prerrogativas administrativas (…). Aquí hay un Estado de derecho funcionando”.

15:33 A esa hora Ecuador TV difundió declaraciones que el general Ernesto González, Jefe del Comando Conjunto de las FF.AA. dio esa misma mañana, donde señaló: “…Solicitamos encarecidamente que la mencionada ley (Orgánica de Servicio Público) sea revisada o dejada sin efecto para que el personal de servidores públicos, militares y policías, no se vean afectados en sus derechos…”.

16:30 El general Freddy Martínez, Comandante General de la Policía Nacional, en declaraciones a la agencia de noticias Internacional AFP, dijo que “el Presidente Correa no está retenido”.

17:00 El coronel Joel Loayza, comandante provincial de la Policía del Guayas, dijo en rueda de prensa difundida por la cadena oficial: “No hubo insubordinación sino simplemente desobediencia”.

17:11 Doris Solis, ministra de la Política, aseguró a la cadena internacional de noticias CNN: “No se trata de un golpe de Estado, es una indisciplina evidentemente grave que ha movilizado al país, pero por un asunto de carácter económico y administrativo de un sector de la tropa”.

17:30 Miguel Carvajal, ministro Coordinador de Seguridad Interna y Externa, desde el Palacio de Carondelet, expresó en una entrevista difundida a esa hora por la cadena gubernamental: “el Presidente no está secuestrado, él recibió atención médica en el Hospital de la Policía, está con guardia del servicio de seguridad presidencial y también con la atención de policías, por lo que no está secuestrado y, en el momento en que el Presidente y los médicos decidan que salga, pues saldrá”.

18:03 Freddy Ehlers, ministro de Turismo, también a través del canal público Ecuador TV, dijo: “Acabo de hablar con Gustavo Jalkh (Ministro del Interior) que está junto al Presidente… El Presidente Rafael Correa está comandando la Nación desde el lugar en donde se encuentra este momento (Hospital de la Policía), está disponiendo todo lo que se debe hacer y actuar”.

18:09 El Presidente Correa declaró en ese momento desde la casa de salud por medio de la cadena gobiernista del 30 de septiembre: “lo escuchaba a Freddy (Ehlers) decir que el Presidente está gobernando la Nación desde el hospital, y tiene razón Freddy. Todo el día he estado en contacto con todos los sectores de la Patria…”.

Testimonios de dos invitados por la SENAIN al seminario de inteligencia que se estaba realizando el 30 de septiembre.

Dos extranjeros que asistieron a dicho seminario informaron sobre lo acontecido el 30 de septiembre.

Andrés Gómez de la Torre Rotta, a la sazón Director de la Escuela de Inteligencia del Perú, a las 21h58 del mismo día, envió un mensaje a los miembros de la Red de Seguridad de América Latina (RESDAL), textualmente: “Estoy en Quito, en un seminario de Inteligencia en Flacso-Ecuador. No se ve como un golpe de estado clásico, más bien como una huelga policial muy similar a la peruana de 1975. Desde luego habrá desmanes y desorden público: falla la gestión y manejo de crisis del gobierno. Prueba de fuego para la SENAIN (Secretaría de Inteligencia Nacional) que se estrena con su primer fiasco. Estamos aquí con Carlos Maldonado, Fredy Rivera, Raúl Benítez Manaut, entre otros, Saludos, Andrés Gómez de la Torre Rotta”.

El otro mensaje fue del mexicano Raúl Benítez Manaut, investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Igualmente, Benítez hace conocer a los miembros de RESDAL, de la siguiente manera: “Estuve en Quito la semana pasada, y coincido con muchos colegas ecuatorianos con los que conversé ese jueves y el viernes siguiente. No hubo golpe, pero el manejo mediático así lo quiso hacer pasar. Un golpe de Estado es cuando explícitamente hay una conspiración para sacar a alguien. A Zelaya lo fueron a buscar a su dormitorio a la media noche y lo sacaron en pijama contra su voluntad. Eso es un golpe. A Chávez lo sacaron de su oficina y lo metieron preso, eso es un golpe. A Correa nadie lo fue a sacar de ningún lado. Él fue a buscar a los policías a su cuartel, los calentó con su discurso, se enojaron más, se perdió el control de la situación, le hicieron agresiones, fue al Hospital de la Policía por propia voluntad, y nunca perdió el control del Estado. Él fue, no lo buscaron. Es la gran diferencia. Otro debate es si la fuerza pública tiene derecho a la protesta radical o no. Pero eso no se discute en este caso. Debemos ser académicamente serios y no dejarnos llevar por la marejada de la prensa y manipulaciones y declaraciones conspiracionistas que no se sustentan. Saludos a todo RESDAL. Raúl Benítez Manaut”.

Los mensajes de los dos académicos extranjeros son elocuentes.