El presidente taiwanés, William Lai, reclamó este miércoles a los principales partidos de la oposición la aprobación del presupuesto general del Gobierno central para 2026 y de un presupuesto especial de Defensa, afirmando que la «libertad no es gratuita».
Si bien el gobernante Partido Democrático Progresista (PDP), una formación de tendencia soberanista, ha gobernado Taiwán de forma ininterrumpida desde 2016, las dos principales fuerzas opositoras, el Kuomintang (KMT) y el Partido Popular de Taiwán (PPT), cuentan con una mayoría de escaños en el Parlamento local.
Estos dos partidos, favorables a estrechar los lazos entre Taipéi y Pekín, se han servido de su mayoría para obstruir o condicionar varias de las principales propuestas del Ejecutivo, entre ellas el presupuesto del Gobierno central de 2026, que contempla un incremento del gasto militar.
En una reunión del comité central del PDP, recogida por la agencia CNA, Lai advirtió que, si el presupuesto general continúa sin ser aprobado por el Parlamento, no sólo se producirá un «impacto tangible» en la economía, sino que Taiwán «podría perder oportunidades clave de desarrollo en medio de la ola global de inteligencia artificial», quedando en una «posición desfavorable».

Otra de las medidas que permanecen bloqueadas por la oposición es un presupuesto especial de Defensa equivalente a 1,25 billones de dólares taiwaneses (casi 40.000 millones de dólares) para el período 2026-2033.
Lai lamentó que dicha iniciativa fuera bloqueada por la oposición por décima vez este martes y que, ante la «creciente amenaza» de Pekín de «alterar el ‘statu quo'» en el Estrecho de Taiwán, la isla «debe contar con capacidades suficientes para defender su seguridad nacional y preservar la estabilidad del Indopacífico».
«Solo si estamos dispuestos a defendernos a nosotros mismos podremos obtener el apoyo y la asistencia de la comunidad internacional», aseveró Lai, quien citó la frase inscrita en el monumento a los veteranos de la Guerra de Corea (1950-1953) en Washington, «la libertad no es gratuita», para insistir en que Taiwán debe seguir fortaleciendo sus sistemas defensivos.
«Taiwán es una democracia en la que los partidos de gobierno y oposición tienen diferentes posturas y pueden competir entre sí, pero, ante asuntos relativos a la seguridad nacional y al bienestar del pueblo, es imprescindible mantenerse unidos y no permitir que los intereses partidistas prevalezcan sobre el desarrollo general del país», concluyó el mandatario.
Las disputas en torno a estos presupuestos se enmarcan en un clima de confrontación persistente entre el oficialismo y la oposición taiwanesa, que el mes pasado impulsó un proceso de juicio político contra Lai, después de que el Ejecutivo se negara a promulgar unas enmiendas legales promovidas por los partidos opositores.
Sin embargo, ese intento de ‘impeachment’ tiene pocas probabilidades de prosperar, ya que el KMT y el PPT carecen de los votos necesarios para su ratificación. EFE (I)
