Ecuador se prepara para trasladar millones de rosas por San Valentín

Cada año, cuando se acerca San Valentín, el movimiento en las fincas de flores de Ecuador se acelera para trasladar millones de rosas desde el frío de los Andes a multitud de países donde se convertirán en un caluroso símbolo de amor, consolidando al país sudamericano como el tercer exportador mundial de flores después de Países Bajos y Colombia.

Cientos de manos siembran, cultivan, cosechan y empacan las flores -principalmente rosas- en fincas situadas en las cercanías de Quito, donde trabajadores como Lizbhet clasifican miles de rosas a diario.

Por la cantidad de variedades, Lizbeth no alcanza a enumerar las que conoce desde hace ocho meses, cuando llegó a la finca situada en Cayambe, donde, junto a otros trabajadores, chequea que los botones de rosas «no tengan ninguna enfermedad, que no tengan maltrato», antes de que las junten en paquetes de hasta 25 tallos.

En los invernaderos de la empresa Mystic Flowers, los expertos cultivan meticulosamente decenas de variedades únicas en el mundo hasta conseguir las ideales, que se adapten al clima y a las exigencias del mercado internacional: tallo largo, pétalos firmes y un tono intenso que pueda viajar miles de kilómetros sin perder frescura.

Ecuador produce más de 800 variedades de flores, con las rosas como eje de las exportaciones, ya que son apetecidas por su brillo gracias a la altura en que son sembradas, la luminosidad y la temperatura en el país.

«Para nosotros (las rosas) es como algo simple porque las vemos a diario, pero cuando llegan a otros países, creo que es una alegría», comenta Lizbeth a EFE en las instalaciones de la finca, desde donde las rosas salen en camiones hacia al aeropuerto, y de ahí viajan en avión hasta las florerías de Estados Unidos, Europa, Rusia e incluso China.

Menores ingresos por los aranceles

El sector florícola de Ecuador cuenta con 6.200 hectáreas de plantaciones y 120.000 personas empleadas, y San Valentín representa el 30 % de las ventas anuales.

Alejandro Martínez, presidente ejecutivo de la asociación nacional de productores y exportadores de flores (Expoflores), prevé que el volumen de exportación de flores por San Valentín pase de las 37.000 toneladas en 2025 a unas 39.000.

Sin embargo, calcula ingresos por entre 274 y 276 millones de dólares, por debajo de los 282 millones de 2025, debido, entre otros, al 15 % del arancel impuesto por Donald Trump, que se sumó al 6,8 % que ya gravaba las exportaciones florícolas a EE.UU.

2025 fue un año récord

Ramón Miró, presidente de Quiport, corporación que administra el aeropuerto Mariscal Sucre, de Quito, calcula un alza de alrededor del 6 % en las exportaciones, «lo cual es espectacular porque 2025 ya fue un año récord», señala a EFE.

La temporada pasada salieron desde esa terminal casi 29.000 toneladas, en 534 vuelos, y solo del 20 de enero al 1 de febrero pasados ya movilizaron más de 17.000 toneladas en 332 aeronaves de carga de 16 compañías, principalmente a Miami (Estados Unidos) y Ámsterdam, desde donde se distribuyen a otros mercados.

En San Valentín 2025, la aerolínea colombiana Avianca Cargo transportó 18.000 toneladas de flores de Colombia y Ecuador hacia EE.UU., y este año prevé aumentar de 69 a 85 los vuelos desde Ecuador.

A sus 33 años, Joan -que arma entre 26 a 40 paquetes de rosas por hora en la finca-, dice que es «emocionante» saber que lo que es un botón en sus manos, en pocas horas se convertirá en un ramo en Nueva York o París, pues regalar rosas es como «entregar el corazón». EFE (I)

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