Italia conmemora 40 años del gran juicio contra la ‘Cosa Nostra’

Audiencia del 'Maxiproceso' contra la mafia italiana.

La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, recordó este martes a los magistrados que lideraron la ofensiva judicial contra el crimen organizado, «incluso a costa de sacrificar sus propias vidas», en el 40 aniversario del inicio del histórico ‘Maxiproceso’ contra la mafia siciliana o ‘Cosa Nostra’.

A través de su cuenta en la red social X, la mandataria recordó la apertura del juicio el 10 de febrero de 1986 en la célebre Aula Bunker de Palermo, una estructura blindada construida específicamente para juzgar a 475 miembros de la mafia siciliana.

«Fue un punto de inflexión decisivo en la lucha contra la mafia, basado en el riguroso trabajo de los magistrados y las fuerzas del orden, en el coraje y la determinación de tantos servidores del Estado, que actuaron con discreción y firmeza, integridad y tenacidad», añadió Meloni en su mensaje.

En concreto, rindió tributo a las figuras de los jueces antimafia Antonino Caponnetto, Giovanni Falcone, Paolo Borsellino y «de todos aquellos que hicieron posible el proceso, incluso a costa de sacrificar sus propias vidas».

Una fotografía proporcionada por la Oficina de Prensa del Palacio Chigi muestra a la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, al final de la reunión informal de jefes de Estado y de gobierno de la UE-27 celebrada en Granada, España, el 6 de octubre de 2023. (España) EFE/ EPA/FILIPPO ATTILI / OFICINA DE PRENSA DEL PALACIO CHIGI /

El proceso, que sentó en el banquillo a los personajes más notorios de la mafia siciliana -con la excepción de los entonces prófugos Totò Riina y Bernardo Provenzano-, concluyó el 16 de diciembre de 1987.

Según la mandataria, aquel proceso demostró que la mafia puede ser derrotada mediante la firmeza de unas instituciones «fuertes, creíbles y unidas».

Tras 349 audiencias y 36 días de deliberación, el tribunal dictó 19 cadenas perpetuas y centenares de condenas que sumaron más de 2.600 años de cárcel.

Aunque aquel veredicto confirmó por primera vez la estructura jerárquica de la mafia, la organización respondió con violencia: en 1992, Falcone y Borsellino fueron asesinados en sendos atentados, lo que desembocó en el endurecimiento del régimen penitenciario 41 bis.

Este sistema de aislamiento estricto para los capos, introducido en los años 80 y reforzado tras los ataques mortales de los 90, continúa dividiendo a la opinión pública italiana entre quienes apoyan el aislamiento total de la cúpula criminal y quienes denuncian una posible violación de los derechos humanos.

Tanto Meloni como los sectores judiciales han defendido su aplicación en varias ocasiones como una herramienta indispensable para impedir que los jefes sigan dirigiendo sus organizaciones desde prisión.

«La lucha contra la delincuencia organizada requiere, más que nada, un Estado respetado, coherente y presente, que no se eche atrás», escribió este martes la mandataria italiana.

Y concluyó: «Recordar el Maxiproceso es más que un deber de la memoria: es un compromiso siempre actual de seguir defendiendo la legalidad y persiguiendo la justicia».

Cuatro décadas después, la lucha contra el crimen organizado permanece en la agenda diaria de Italia, con detenciones semanales y el desmantelamiento de redes que aún logran infiltrarse en la política local y administraciones municipales.

Por su parte, el Fiscal Nacional Antimafia de Italia, Giovanni Melillo, alertó en julio de 2025 de que el crimen organizado transnacional está tomando «una nueva dimensión» capaz de «amenazar la estabilidad y la seguridad» de Latinoamérica y Europa. EFE (I)

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