El Reino Unido va a duplicar el número de efectivos militares desplegados en Noruega para «hacer frente a las amenazas rusas», adelantó este miércoles el Ministerio de Defensa británico.
El anuncio, que significa elevar hasta 2.000 el número de soldados a lo largo de tres años, lo hará formalmente este miércoles el ministro británico de Defensa, John Healey, en una visita al Camp Viking, la base que los comandos de los ‘Royal Marines’ británicos mantienen en la parte noruega del Círculo Polar Ártico.
Los marines británicos lideran la Fuerza Conjunta Expedicionaria (JEF, en inglés) en el Ártico, que integran también países nórdicos y bálticos, pero no forma parte de la OTAN.
La JEF ha detectado «actividades militares de importancia en el ‘High North'» o Gran Ártico, que incluye el mar Ártico y un radio vecino. Ante ello, esa fuerza comenzará el próximo septiembre ejercicios aéreos, terrestres y navales para «proteger de ataques y sabotajes la infraestructura nacional crítica».
En esta misma línea, la JEF desplegará a «cientos» de soldados en Islandia, Dinamarca y Noruega.
«Rusia supone la mayor amenaza a la seguridad del Gran Ártico que hayamos visto desde el fin de la Segunda Guerra Mundial», dijo el ministro de Defensa, citado por varios medios.
«Vemos cómo (el presidente Vladímir) Putin está restableciendo con rapidez su presencia militar en esa región, incluso reabriendo antiguas bases de la Guerra Fría», agregó.
El anuncio británico no menciona en ningún momento a Groenlandia, la isla de soberanía danesa que hace solo un mes centró las preocupaciones de varios países europeos ante las amenazas de Estados Unidos de apoderarse de ella por la fuerza. El Reino Unido, junto con Francia, Alemania y varios países escandinavos, desplegaron entonces pequeños contingentes de modo disuasorio.
Sin embargo, el presidente estadounidense anunció luego, durante la cumbre de Davos (Suiza), que había alcanzado un acuerdo con Dinamarca y aquella crisis pareció por el momento salvada.
El Reino Unido sí que se ha comprometido -de nuevo ante la presión de EE.UU.- a aumentar su gasto en defensa hasta el 2,6 % de su PIB a partir de 2027, un incremento que otros países de la OTAN se muestran reacios a aplicar. EFE (I)
