El presidente Daniel Noboa anunció que el Gobierno ha establecido como meta oficial incrementar la producción petrolera de Ecuador hasta los 500.000 barriles diarios para el segundo semestre de 2027.
Noboa sostuvo que no dependerá exclusivamente de los recursos públicos de Petroecuador, sino que se apoya en negociaciones avanzadas con empresas internacionales. Aunque no se revelaron los nombres de las corporaciones involucradas ni los montos específicos de inversión, la administración gubernamental busca atraer capital extranjero mediante alianzas estratégicas para la exploración y desarrollo de pozos en bloques clave.
Como antecedente de esta apertura, las autoridades destacaron la suscripción del contrato para el Bloque 94-Tamya con la firma Petrobell S.A., correspondiente a la Ronda Intracampos II, que contempla una concesión a 24 años y un pico proyectado de 4.000 barriles diarios.
Dentro del plan integral para el sector energético, el Ejecutivo también persigue incentivar el desarrollo y extracción de gas natural, respondiendo a las demandas operativas de la industria nacional.
Paralelamente, el Gobierno argumenta que se encuentra sincerando los costos de los derivados para lograr una estructura tarifaria justa e incentivar la inversión privada.
El camino hacia la meta de los 500.000 barriles diarios enfrenta severos desafíos estructurales. La industria hidrocarburífera nacional lidia con la madurez y declinación natural de sus campos principales, a lo que se suman fallas de infraestructura recurrente.
Recientemente, un problema en el sistema de automatización del Bloque 43-ITT provocó una reducción temporal de aproximadamente 25.000 barriles diarios en la producción nacional.
Analistas y gremios del sector señalan que la credibilidad del anuncio dependerá de la publicación de un cronograma mensual con objetivos transparentes, acompañado de inversiones urgentes en la modernización de los oleoductos SOTE y OCP para garantizar el transporte continuo de crudo.
