Exposición en Bogotá recoge caricaturas sobre la guerra y el conflicto

Fotografía que muestra la obra 'Estampilla de la paz 2016-2026', en la que su artista Chócolo representa a una paloma con una cicatriz que riega una mata de olivo en una imagen que abre interrogantes sobre el acuerdo de paz que firmaron en 2016 el Gobierno de Colombia y la exguerrilla de las FARC, este jueves durante la inauguración de 'La paz sin palabras', el primer salón internacional de caricaturas, en Bogotá (Colombia). EFE/ Carlos Ortega

Palomas con heridas, chupos en una diana o escenarios bélicos son alguna de las formas con las que un centenar de caricaturistas ha retratado la guerra y el conflicto en ‘La paz sin palabras’, el primer salón internacional de caricaturas que se celebra en Bogotá.

Entre las 150 obras expuestas en el Gimnasio Moderno destaca ‘Estampilla de la paz 2016-2026’, en la que su artista Chócolo representa a una paloma con una cicatriz que riega una mata de olivo en una obra que abre interrogantes sobre el acuerdo de paz que firmaron en 2016 el Gobierno de Colombia y la exguerrilla de las FARC.

«Una paloma muy golpeada, para reflejar cómo es tratada la paz en este país», explica a EFE Chócolo, que actualmente trabaja para el periódico colombiano El Espectador y que ha puesto en pie esta iniciativa junto a la Fundación Espiral Vital para rendir homenaje al histórico humorista gráfico colombiano José Alberto Martinez, conocido como Betto.

Es, sin embargo, una obra sin título la que ha ganado el primer premio, la del artista ucraniano Vladimir Kazanevsky, que retrató de manera irónica la infidelidad en los matrimonios, usando como protagonistas a un gallo enfadado, una gallina y un pollito que, recién salido del cascarón, sostiene una rama de oliva.

Obras reconocidas

En el salón de la exposición destacan otras dos obras, reconocidas también por el jurado: ‘Run Away’, del artista chino Qi Jingyan, y ‘The Future of War Children’, de la iraní Marzieh Khabnizadeh Abyaneh.

La muestra incluye asimismo otras obras, principalmente de artistas iraníes, chinos, rusos y serbios, todas entorno al drama del conflicto y sus múltiples aristas, estampas, en color o blanco y negro, con figuras de calaveras, tanques o carritos de bebés entre escombros.

Uno de ellos es el colombiano Vladimir Flórez (‘Vladdo’), cuya carrera como caricaturista cumple este año cuatro décadas, y que usa sus dibujos para enfocarse en los niños, en los bebés y adolescentes que sufren las consecuencias de guerra, como los bombardeos a civiles perpetrados por el Ejército de Israel sobre la franja de Gaza.

Flórez estuvo recientemente en el centro de la polémica tras publicar una caricatura en la que se veía a Abelardo de la Espriella, caminando entre cadáveres, tal como hizo el presidente colombiano luego de una operación militar. El canal Noticias RCN rescindió poco después su contrato.

La caricatura, subraya a EFE, es para él «una herramienta para tratar de crear conciencia, para un poquito sacudir a la gente y decirle: mire, esto está pasando».

En este punto coincide la directora de la Fundación Espiral Vital, Hanna Cuenca, quien apunta que el objetivo del salón es «fomentar el pensamiento crítico y pensar cómo se ve la paz en los diferentes países».

«No es necesario ser de algún país para tener esa sensibilidad frente a lo que sucede en el mundo», señala.

Una de las particularidades de la exposición, destaca Cuenca, es que hay más obras relacionadas con el conflicto que con su ausencia, porque «para hablar de paz parece que lo que más nos toca es la guerra».

La convocatoria recibió alrededor de 400 trabajos de 52 países, entre ellos 45 caricaturas procedentes de Irán, además de obras de Ucrania, Serbia, Fiyi, Países Bajos, Francia, Italia y España.

Las 150 obras elegidas permanecerán expuestas del 16 al 26 de septiembre en el Gimnasio Moderno de Bogotá. EFE (I)

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