Esferas de seguridad se reúnen en Imbabura por repunte de violencia

La preocupante ola de criminalidad que azota a la «Provincia de los Lagos» obligó a una movilización inmediata del Ejecutivo. En las instalaciones del Centro de Operaciones de Emergencia de Ibarra se convirtieron en el búnker de una reunión reservada de alta seguridad.

La cita fue liderada por la vicepresidenta de la República, María José Pinto, y el ministro del Interior, John Reimberg, quienes arribaron vía aérea de urgencia tras el asesinato de una comerciante en una concurrida zona de la capital provincial.

En la sesión estratégica participaron el gobernador de Imbabura, Jorge Ortiz, junto a los máximos representantes regionales de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional. El objetivo central fue evaluar el quiebre de la seguridad en una provincia históricamente considerada pacífica, la cual superó en menos de un mes todo el promedio de homicidios del año.

El detonante: sicariato en el Mercado Amazonas

La alerta máxima se encendió la tarde del mismo viernes, alrededor de las 14:20, cuando Yudy Vanessa Merino Gaona, una comerciante de 35 años originaria de Guayaquil, fue asesinada a tiros por desconocidos en la avenida Alfredo Pérez Guerrero, justo al frente del Mercado Amazonas. Este violento ataque en pleno corazón comercial de Ibarra causó conmoción ciudadana y aceleró el despliegue de las autoridades nacionales.

Cifras alarmantes en septiembre

De acuerdo con datos estadísticos del Ministerio del Interior analizados en reportes de medios son los siguientes:

  • Enero a agosto de 2026: Imbabura registró un total de 14 homicidios intencionales, asesinatos y femicidios (un promedio aproximado de 1.75 casos por mes).
  • Septiembre (en solo 25 días): La cifra se disparó de forma drástica acumulando nueve muertes violentas.

Entre los casos más graves reportados este mes se encuentra el hallazgo de tres cuerpos sin vida en la comunidad de Santa Cecilia (Lita), el asesinato con arma blanca del obispo Antonio Guadalema en Atuntaqui, y un linchamiento en Chalguayacu tras un ataque armado cometido por presuntos sicarios.

Las hipótesis detrás de la violencia

Aunque las resoluciones de la cita oficial se mantuvieron bajo estricta reserva, analistas de seguridad locales sugieren que Imbabura padece el «efecto globo». La fuerte presión de las fuerzas del orden en provincias costeras y fronterizas estaría empujando a células delictivas hacia el norte andino. Las principales líneas de investigación de la Policía apuntan a disputas vinculadas a:

  1. Redes de minería ilegal en zonas rurales.
  2. Microtráfico y rutas de narcotráfico.
  3. Delincuencia común y extorsión bajo la modalidad de ‘vacunas’.

Se espera que en las próximas horas la Gobernación de Imbabura emita un pronunciamiento oficial detallando las nuevas operaciones del Bloque de Seguridad y las restricciones que se aplicarán para devolver la tranquilidad a los cantones más afectados, encabezados por Ibarra, Otavalo y Antonio Ante. (I)

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