El Banco Mundial revisó al alza sus expectativas económicas para Ecuador, proyectando que el Producto Interno Bruto (PIB) del país registrará un crecimiento del 2.8% en 2026. El dato, publicado este 6 de octubre en su informe Panorama Económico de América Latina y el Caribe, sitúa la evolución de la economía ecuatoriana por encima del promedio regional.
Esta nueva cifra representa una mejora de 0.3 puntos porcentuales respecto al reporte de junio de este año, cuando la entidad estimaba un avance de apenas el 2.5%. Con este reajuste, el organismo multilateral destaca un dinamismo imprevisto en los indicadores de productividad e inversión privada como factores clave para sostener este impulso.
Por encima de América Latina, pero con miras a una desaceleración
La estimación del 2.8% ubica a Ecuador en una posición favorable frente al promedio de América Latina y el Caribe, que se calcula en un 2.2% para el presente año. Asimismo, supera ligeramente las proyecciones locales de la última actualización macroeconómica del Banco Central del Ecuador, que preveía una expansión del 2.7%.
No obstante, el reporte del organismo advierte sobre la sostenibilidad de este ritmo a mediano plazo:
- Tendencia general: La economía muestra un ritmo menor en comparación con el 3.7% estimado para 2025.
- Perspectivas a futuro: El Banco Mundial anticipa una nueva desaceleración en 2027, año en el que proyecta que la economía crecerá un 2%.
- Recuperación posterior: Se prevé un rebote hacia 2028, alcanzando un estimado del 3%.
Riesgos y desafíos en el horizonte
Pese a las cifras positivas en el corto plazo, el economista jefe de la entidad para la región detalló que el panorama global sigue planteando desafíos importantes. Los altos costos de financiamiento externo y la lenta reducción de las tasas de interés internacionales restringen la maniobrabilidad financiera de los países latinoamericanos.
A nivel interno, los factores climáticos e impositivos juegan un rol crucial. El informe señala que, si bien las recientes reformas fiscales y los ajustes a los combustibles modificaron los flujos de ingresos, la economía ecuatoriana sigue expuesta a riesgos climáticos significativos, en particular por los efectos rezagados o recurrentes del fenómeno de El Niño. Con este diagnóstico, el país ocupa el puesto 15 de las 29 economías analizadas en la región, marcando un camino de estabilización moderada en medio de un contexto externo volátil. (I)
