La Fiscalía General del Estado ejecutó un allanamiento en las oficinas del Municipio de Quito. El operativo, desarrollado de forma simultánea con otras intervenciones, se dio bajo el marco de una investigación previa por el presunto delito de peculado. Al momento del ingreso de los agentes fiscales y de la Policía Nacional, el alcalde de la capital, Pabel Muñoz, no se encontraba en su despacho municipal.
Operativo sorpresa en el Centro Histórico
La tarde de este miércoles, equipos tácticos y peritos de la Fiscalía intervinieron las dependencias municipales ubicadas en el centro de Quito con el fin de recabar indicios vinculados a presuntas irregularidades en la adjudicación de contratos de obra pública del año 2024, cuyos montos superarían los 4 millones de dólares.
Fuentes del ayuntamiento confirmaron de forma preliminar que el personal administrativo y de seguridad de la Alcaldía colaboró con el requerimiento de las autoridades. No obstante, llamó la atención de los medios de comunicación presentes la ausencia física de la máxima autoridad de la ciudad en su oficina de trabajo directo mientras se realizaba el registro de los espacios y la extracción de equipos tecnológicos y documentos de soporte.
Contexto de alta tensión política
Este suceso ocurre apenas dos días después de que Muñoz fuera denunciado penalmente ante la Fiscalía por el presunto cobro de aportes o «vacunas» a servidores municipales, recursos que supuestamente se habrían destinado a financiar su campaña de reelección.
Pese a que el burgomaestre ha descalificado previamente estas acciones tildándolas de intentos por frenar su participación en los próximos comicios, el avance judicial ha tomado por sorpresa a la administración capitalina. Hasta el momento, el equipo de comunicación de Pabel Muñoz no ha emitido una postura oficial para justificar dónde se encontraba el funcionario durante las horas del allanamiento. (I)
