El movimiento Revolución Ciudadana cerró filas en rechazo coordinado tras la detención de Luisa González, exlíder de la agrupación y excandidata presidencial. La aprehensión, efectuada la madrugada de este 22 de octubre de 2026 en la provincia de Manabí, se dio en el marco del denominado caso Laberinto, una investigación de la Fiscalía General del Estado por presunto lavado de activos relacionado con supuestas irregularidades en el financiamiento electoral de 2023.
Denuncias de incomunicación y «lawfare»
A través de un comunicado oficial emitido por la organización política y replicado por sus principales portavoces, el correísmo tachó la captura de «arbitraria e inconstitucional». La directiva denunció públicamente que las autoridades mantuvieron bajo reserva la ubicación exacta de González durante las primeras horas, impidiendo el contacto inmediato con su defensa técnica y veedores de derechos humanos.
Según el partido, el proceso judicial penal busca magnificar lo que califican como una «discrepancia administrativa» en las cuentas de campaña que apenas ascendería a USD 6.100. «Trasladar observaciones de cuantía electoral a la justicia penal de delincuencia organizada (…) es un acto explícito de persecución de Estado (lawfare) destinado a proscribir a la oposición», sentenció la organización.
Reacciones de la cúpula correísta
- Rafael Correa: El expresidente se pronunció desde sus redes sociales catalogando la jornada como «un día triste para el país». Correa cuestionó con dureza al Ministerio Público, tildándolo de «Fiscalía de bolsillo», y advirtió que el procedimiento carece de las garantías básicas que se observarían «incluso en las peores dictaduras». [1, 2, 3]
- Bancada Legislativa: Asambleístas del bloque como Héctor Rodríguez, Christina Jácome y Ricardo Patiño comparecieron en una rueda de prensa de urgencia para ratificar su respaldo unánime a la dirigente.
- Figuras del movimiento: Dirigentes como Juan Andrés González Alvear y Luis Fernando Molina calificaron de «cobardes» las acciones del Ejecutivo, acusando al Gobierno de utilizar el aparato judicial como un «trofeo político» para desviar la atención de problemas internos.
Convocatoria a una «vigilia por la libertad»
Ante los hechos, el bloque legislativo y las bases del movimiento llamaron formalmente a la militancia a declararse en una «vigilia por la libertad» a nivel nacional. Con esta medida, el correísmo pretende mantener una movilización permanente y plantones en puntos estratégicos mientras se sustancian las audiencias de formulación de cargos de la Fiscalía contra los implicados en el caso electoral. (I)
