Mes: septiembre 2011
CIDH expresa preocupación por condena a El Universo
Seleccionador de Venezuela llegó a Ecuador para ultimar detalles
Universal prepara una nueva versión de «Scarface»
Spielberg retrasa filme «Lincoln» hasta después de elecciones
Paranaense volvió a la senda de la derrota con Guerrón de titular
Música del Islam
Cerca del amanecer, rompe el silencio un canto a capela; ¿alabanza, plegaria, grito transformado en hondo cante, en cante jondo? Sea lo que fuere, tiene dos cualidades que rara vez se juntan: agita y tranquiliza. Porque habría que estar mermado de facultades -vacunado con líquido de frenos, como se dice en el argot de los piñones- para no sentir la velocidad con que se activan reminiscencias intemporales, memorias ancestrales, o el simple, y por ello más profundo, goce estético, ese camino alfombrado de armonías que nos lleva a la quietud. Es una voz que resuena en el horizonte, ese límite difuminado que se busca siempre fuera de uno, con los ojos, sin saber que el eco viene de adentro.
La barrera de cromo
Desconfío de la gente que no confía en Philip K. Dick y en su capacidad de hacer de la ciencia-ficción y la paranoia el mejor vehículo para hablar de la humanidad y de los peligros que va creando para sí. Y no, no es una postura moralista; es más bien un pesimismo que alarma. Lo de Dick siempre fue la realidad y cómo verla a través de los ojos del temor, de una amenaza que no viene de mano de la tecnología, sino de eso que se hace con los logros del futuro. Ciencia-ficción de la buena.
Irán libera a dos estadounidenses presos por espionaje
