Taiwán rechaza sanciones a funcionarios por parte de China

REFERENCIA | Bandera de Taiwan izada por un soldado.

Taiwán rechazó este miércoles la calificación de «independentistas» impuesta por Pekín a varios altos cargos isleños y advirtió de que este tipo de medidas socavan la paz y el ‘statu quo’ en el Estrecho, en respuesta a las sanciones anunciadas por China contra dos ministros y una fiscal taiwaneses.

En un comunicado recogido por la agencia CNA, el Consejo de Asuntos Continentales (MAC) de Taiwán -el organismo encargado de las relaciones con China- afirmó que es una «realidad objetiva» que la República de China (nombre oficial de Taiwán) es un país soberano e independiente y que «las dos orillas del Estrecho no están subordinadas entre sí».

El MAC sostuvo que las acciones de Pekín «no solo no logran un efecto disuasorio, sino que provocan indignación y resentimiento entre la población taiwanesa», y acusó a China de erosionar deliberadamente la estabilidad regional y el marco de relaciones vigente.

La reacción de Taipéi se produce después de que la Oficina de Asuntos de Taiwán del Consejo de Estado chino anunciara sanciones contra la ministra taiwanesa del Interior, Liu Shyh-fang, y el titular de Educación, Cheng Ying-yao, a quienes incluyó en la lista de «independentistas acérrimos», así como contra una fiscal de alto rango, Chen Shu-yi, señalada como «cómplice» de actividades separatistas.

Según Pekín, las medidas incluyen la prohibición de entrada a China continental y a las regiones semiautónomas de Hong Kong y Macao, así como restricciones económicas para entidades vinculadas a los sancionados.

Las autoridades chinas acusan a Liu de obstaculizar los intercambios a través del Estrecho y de actuar contra ciudadanos chinos en la isla y a Cheng de promover materiales educativos favorables a la «independencia».

Por su parte, Liu aseguró que su postura en defensa de la soberanía y del sistema democrático de Taiwán «no ha cambiado» y que continuará desempeñando sus funciones con normalidad.

Las sanciones se enmarcan en un nuevo repunte de la tensión entre Pekín y Taipéi, después de que el presidente taiwanés, William Lai, alertara en su mensaje de Año Nuevo sobre el aumento de la presión china y llamara a reforzar la defensa del territorio, una posición duramente criticada por las autoridades del continente.

Las autoridades de Pekín consideran a Taiwán como una «parte inalienable» del territorio chino y no han descartado el uso de la fuerza para concretar la «reunificación» de la isla y el continente, uno de los objetivos a largo plazo trazados por el presidente chino, Xi Jinping, tras su llegada al poder en 2012.

El Gobierno de Taiwán, liderado por el Partido Democrático Progresista (PDP) -una formación de tendencia soberanista- desde 2016, defiende que la isla ya es de facto un país independiente y sostiene que su futuro sólo puede ser decidido por sus 23 millones de habitantes. EFE (I)

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