El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, abordó este viernes con el ministro de Defensa británico, John Healy, el posible despliegue de tropas de Reino Unido en el marco de un contingente de paz europeo en Ucrania, una vez que se haya alcanzado un alto el fuego con Rusia.
En una reunión en Kiev, el presidente ucraniano informó a Healy de los ataques nocturnos de Moscú contra la infraestructura energética y la población en Ucrania.
«Moscú está intentando usar el frío como un arma de terror, por lo que ahora es una prioridad urgente trabajar en capacidades de defensa aérea adicional para Ucrania. Sabemos qué aliados tienen los misiles y el equipamiento relevante y estoy sinceramente agradecido por la disposición de Reino Unido a ayudar», escribió Zelenski en X.
«También debatimos cómo se podría desplegar un continente británico para operar codo con codo con fuerzas francesas si la diplomacia logra poner fin a la guerra», agregó el presidente ucraniano, que calificó de «crucial» que el marco para un acuerdo de paz incluya unas garantías de seguridad claras de los aliados.
En Kiev, Healy firmó junto con el ministro de Defensa ucraniano, Denís Shmigal, una hoja de ruta para la elaboración de un acuerdo de defensa británico-ucraniano que según está previsto tendrá un siglo de duración.
Según informó Shmigal en Facebook, el documento firmado este viernes establece elementos de cooperación en el ámbito de la defensa en una serie de áreas de seguridad clave a lo largo de 2026.
Además, los dos ministros abordaron la posibilidad de crear nuevos proyectos industriales en el ámbito de la defensa aérea y de las armas de largo alcance, así como de establecer en Ucrania la producción de aviones de combate suecos Gripen, con componentes británicos, entre otras perspectivas.
De acuerdo con la agencia Interfax Ucrania, además de reunirse con Zelenski y Shmigal, Healy inspeccionó los daños producidos por el ataque ruso masivo de la pasada noche, que dejó al menos cuatro muertos y 25 heridos, además de graves daños en la infraestructura civil y energética de la capital ucraniana. EFE (I)
