El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, candidato a la reelección a sus 80 años de edad, se quejó este viernes en Río de Janeiro de que le llamaran «viejito» pese a hacer ejercicio dos horas cada día y tener un buen físico.
«Hago un esfuerzo condenado, me levanto cada día a las 5:30am, me ejercito dos horas para parecer así de fortachón… y me llama ‘viejito», bromeó durante un acto, después de que una trabajadora se refiriera a él con ese término en un discurso previo.
Ante las risas del público, Lula amenazó con «dejar de hacer sacrificios» y volverse «bien gordote», a lo que los asistentes respondieron con un sonoro «¡nooo!».
La semana pasada, se viralizaron en redes sociales unas imágenes del mandatario en traje de baño durante sus vacaciones de Navidad en la playa, con cientos de comentarios que alababan su buen aspecto.
Lula, quien a menudo elogia su propia condición física en público, busca proyectar una imagen de salud y actividad, a menos de un año de las elecciones presidenciales y después de superar algunos percances.
El mayor susto ocurrió a finales de 2024, cuando tuvo que ser operado de una hemorragia intracraneal provocada por una caída en el baño de su residencia.
La operación le forzó a cancelar su agenda oficial durante semanas y lo llevó a cuestionarse su capacidad para presentarse a los comicios del próximo mes de octubre, pero esas dudas han quedado atrás.
En el evento de este viernes, el mandatario aprovechó para recordar indicadores económicos que considera logros de su Gobierno, como el menor desempleo en la historia reciente del país.
«Estamos llegando a la hora de la verdad», declaró.
Lula lidera la intención de voto en las encuestas más recientes, con un 36 % de los apoyos frente al 23 % del senador derechista Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro (2019-2022). EFE (I)
