Greenpeace condena a Davos por darle voz a Trump

La organización ambiental Greenpeace criticó este martes al Foro de Davos, que esta semana se celebra en los Alpes suizos, por permitir la participación del presidente estadounidense Donald Trump, «dando otra vez cabida a políticas negacionistas que agravan el caos climático, la inestabilidad económica y la desigualdad».

“La visita de Trump pone de manifiesto la contradicción que subyace en Davos, donde mandatarios que abandonan la acción climática, amenazan con la confrontación económica y agravan la desigualdad son tratados como líderes mundiales», señaló en un comunicado la responsable de campañas europeas de Greenpeace Alemania, Clara Thompson.

Según la activista de Greenpeace, la presencia de Trump refleja el cambio hacia una política mundial impulsada por millonarios y oligarcas de los combustibles fósiles.

“La presidencia de Trump muestra lo que ocurre cuando el poder de los multimillonarios no se controla. Las grandes tecnológicas, los intereses de los combustibles fósiles y los poderosos líderes políticos configuran las decisiones globales sin rendir cuentas democráticamente, y foros como Davos siguen legitimando este modelo», criticó Thompson.

Agregó que el Foro Económico Mundial, organizador de la cita de Davos, se contradice cuando publica informes en los que cita el cambio climático o las confrontaciones políticas y económicas como los grandes riesgos globales a corto y largo plazo pero «se niega a mirarse en el espejo y enfrentarse a los actores que los alimentan».

Greenpeace llama en su comunicado a la Unión Europea a responder al aumento de las tensiones con Estados Unidos reduciendo su «peligrosa dependencia» de Washington.

«Esto debería comenzar rechazando el chantaje de comprar combustibles estadounidenses por valor de 750.000 millones de dólares, y rescindiendo todos los acuerdos adicionales de compra de gas licuado de EEUU», subrayó la organización ambiental.

«En lugar de ponerse en manos de una élite reaccionaria que ataca nuestro bienestar, Europa necesita independencia energética de los combustibles fósiles, proteger la democracia con una regulación estricta de las grandes tecnológicas y unas normas fiscales globales justas», aseguró Thompson.

Greenpeace pide además a los gobiernos que promuevan mecanismos para que los superricos y las empresas contaminantes paguen los daños ambientales causados, algo que se está intentando mediante la negociación de un tratado sobre cooperación fiscal internacional bajo el paraguas de Naciones Unidas. EFE (I)

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