El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó este lunes en Budapest que Washington busca que Moscú y Kiev pongan fin a la guerra de Ucrania, pero no pretende «imponer un acuerdo a nadie» ni «forzar» a aceptar un pacto que alguna de las partes no quiera.
«Estados Unidos ha tenido éxito al poder lograr que ambos lados hablen», dijo Rubio en una rueda de prensa, y subrayó que, «por primera vez en varios años», ese diálogo existe «a nivel técnico».
Según explicó Rubio, representantes de ambas partes se sentaron «la semana pasada en Oriente Medio» y Washington prevé retomar esas conversaciones en Ginebra «a finales de esta semana», algo que calificó de «muy positivo».
«No estamos buscando imponer un acuerdo a nadie. No estamos tratando de obligar a nadie a aceptar un acuerdo que no quiera aceptar», destacó el jefe de la diplomacia estadounidense, que en ningún momento señaló que Rusia inició la guerra al invadir Ucrania.
Rubió indicó que su objetivo es «ayudar» a poner fin a un conflicto «increíblemente dañino» y «destructivo» que «nunca debió haber ocurrido» y que «debería terminar lo antes posible».
El político estadounidense añadió que el presidente de EEUU, Donald Trump, ha invertido «una cantidad tremenda de tiempo y capital político» para «un propósito útil» y lamentó que haya quienes critiquen sus esfuerzos por «poner fin a una guerra».
El sábado, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, se reunió en Múnich con Rubio para abordar el proceso de negociaciones y las reuniones trilaterales previstas en Ginebra.
Zelenski señaló que las reuniones en Ginebra deben ofrecer resultados, agradeció la actitud «constructiva» de EEUU y reclamó avances en garantías de seguridad y recuperación económica. EFE (I)
