La izquierda española distinta del Partido Socialista (PSOE) trata de armar coaliciones o candidaturas de unidad para los próximos comicios generales, muy preocupada por su alta fragmentación, lo que le perjudica electoralmente, y por el ascenso de la extrema derecha en los últimas votaciones regionales y en las encuestas.
Cuando aún queda un año y medio de legislatura, si no hay adelanto electoral, las llamadas a la unidad son constantes desde los partidos de ese espectro, pero la cuestión es cómo lograrla, qué fuerzas políticas se implicarían y quién sería el líder.
El político Gabriel Rufián, del partido soberanista catalán ERC (republicano de izquierda), subrayó este miércoles que la clave es «cómo» y no «quién».
Paradójicamente, Rufián emerge entre quienes piden un «frente amplio» de izquierdas en toda España para frenar al Partido Popular (conservador) y a Vox (extrema derecha), pues él forma parte de un partido que aboga por la independencia de la región de Cataluña.
Su propuesta, que presenta este miércoles, incluiría también a fuerzas nacionalistas e independentistas, pero es rechazada por su propio partido y por BNG en Galicia y Bildu en el País Vasco.
Mientras, la ministra de Sanidad y dirigente de Más Madrid, Mónica García, consideró este miércoles que a la izquierda «no le queda otra que pensar en común y hacer un frente común» ante el avance de la ultraderecha.
Más Madrid es parte actualmente de Sumar, el socio minoritario del PSOE en el Gobierno español de coalición, que preside el socialista Pedro Sánchez.
Las fuerzas de Sumar (Movimiento Sumar, Más Madrid, Izquierda Unida y Comunes de Cataluña) anunciarán el sábado próximo la determinación de renovar la alianza y el proyecto con que ya se presentaron a las elecciones de julio de 2023.
Actualmente disponen de 26 diputados y su figura más destacada es Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda del Ejecutivo y ministra de Trabajo, aunque es una incógnita por ahora qué decidirá sobre su futuro político.
El sábado, sin embargo, no estará Podemos, que concurrió en 2023 en las listas electorales de Sumar, pero abandonó el grupo parlamentario posteriormente por fricciones con Yolanda Díaz.
Al margen, representantes de los partidos que integran Sumar irán a escuchar hoy a Rufián sobre cómo conseguir esa difícil unidad que plantea.
Apoyo de los sectores no socialistas
En general, son un puñado de partidos que ya cuentan con representación parlamentaria y tratan de aglutinar el apoyo de los electores no socialistas de izquierda para sumar el mayor número posible de diputados, pues el sistema electoral español castiga la dispersión del voto.
A ellos se añaden pequeñas fuerzas de fuerte implantación regional como Compromís (Valencia), Chunta (Aragón) y Més per Mallorca (islas Baleares), lo que contribuye aun más a la división.
El caso más reciente es el de las elecciones de la región de Aragón de este febrero, donde solo Chunta tuvo un buen resultado entre los partidos izquierdistas, pues dobló de tres a seis sus parlamentarios en una cámara regional de 67 legisladores.
Los socialistas perdieron cinco y bajaron a 18; Izquierda Unida-Movimiento Sumar mantuvo el diputado que ya tenía y Podemos perdió su único representante.
Por el contrario, Vox duplicó su representación en el parlamento regional -de siete a 14-, mientras que el Partido Popular bajó dos para quedarse con 26.
Con vistas a las próximas elecciones parlamentarias nacionales, las encuestas auguran un caída de toda la izquierda, dan la victoria a los conservadores (Partido Popular), aunque sin mayoría absoluta, y una fuerte subida a la extrema derecha (Vox). En conjunto, estos dos partidos obtendrían en torno a 200 de los 350 diputados del Congreso. EFE (I)
