El rey de España, Felipe VI, destacó este viernes la necesidad de fortalecer Europa dentro de la OTAN, que sigue siendo «insustituible», y recordó que proteger el vínculo trasatlántico, que se basa en la democracia, el Estado de derecho y las libertades individuales, pasa por la lealtad y el respeto entre aliados.
En su discurso durante el almuerzo ofrecido por los reyes en el Palacio Real de Madrid al presidente saliente de la República portuguesa, Marcelo Rebelo de Sousa, el monarca consideró que Europa «vive un momento existencial» y dijo que hay que ser capaces de fortalecer el pilar europeo en el marco de la Alianza Atlántica, «que sigue siendo una referencia geopolítica insustituible».
«Debemos aprender a conciliar un refuerzo de nuestra autonomía estratégica con la preservación de la Europa del bienestar, de la cohesión social, de los servicios básicos, de la cultura», advirtió Felipe VI, y vaticinó que la credibilidad de la construcción europea se medirá, a partir de ahora, por el equilibrio «entre nuestra capacidad de respuesta a los nuevos desafíos y nuestra fidelidad a los valores fundacionales de la Unión».
El jefe del Estado español recordó que el vínculo transatlántico «trasciende cualquier coyuntura y se apoya en ideas tan básicas como irrenunciables: la democracia, el estado de derecho, y las libertades individuales».
Proteger este vínculo, añadió, pasa por la lealtad y el respeto debido entre aliados y una comprensión compartida, pese a las discrepancias, de los desafíos actuales.
Durante su discurso, el rey destacó a Rebelo de Sousa el afecto entre ambos países y le trasladó su pesar por las personas que han perdido la vida en Portugal por los recientes temporales, que también causaron el segundo de los aplazamientos de esta visita del presidente saliente.
Esta visita oficial de Rebelo de Sousa responde a una invitación de Felipe VI con motivo de la finalización del mandato del jefe del Estado portugués, durante el que realizó, desde su elección, en 2016, otras trece visitas a España, incluida la de Estado de 2018.
También se refirió el rey a Iberoamérica y a la próxima cumbre que se celebrará en Madrid este año, una oportunidad para trabajar juntos: «ofrezcamos al mundo un modelo de cooperación en torno a la prosperidad compartida y el bien común. Un mensaje de futuro escrito en dos lenguas –el español y el portugués– que a través de los siglos han configurado un espacio que abarca más del 10% de la población mundial: el espacio de la iberofonía», dijo.
Por su parte, Rebelo afirmó en su discurso que España es especial, un caso único de complicidades, memorias y siglos de historia común entre estados y pueblos: «somos familia», dijo.
Y aseguró que ambos países estarán unidos en defender el ordenamiento internacional basado en reglas y la carta de las Naciones Unidas
España, recordó el presidente saliente portugués, fue el primer país que visitó al llegar a la presidencia y el último para acabar su segundo mandato. EFE (I)
