Líderes extremistas franceses se distancian de marcha en honor a joven ultra asesinado

El ultraderechista francés Jordan Bardella.

Los principales líderes de la extrema derecha francesa y de la izquierda radical tomaron distancias este viernes con la manifestación programada este sábado en Lyon en homenaje al joven ultra asesinado la pasada semana en esa ciudad del este del país, ante el riesgo de que desemboque en violencia.

Mientras que el líder ultraderechista Jordan Bardella pidió a sus militantes que no acudan a la misma, el portavoz de la izquierdista La Francia Insumisa (LFI), Manuel Bompard, exigió que se suspenda.

Esos llamamientos se producen después de que el ministro del Interior, Laurent Nuñez, aseguró hoy que no prohibirá la marcha por respeto a la libertad de expresión, pero desplegará un importante dispositivo policial para evitar actos violentos.

«Solo puedo prohibir una manifestación cuando comporta riesgos importantes de problemas de orden público y que no estoy en condiciones de controlar (…) Por ahora, la libertad es más importante que la inquietud», aseguró Nuñez en la radio RTL.

La manifestación, convocada por un grupo ultracatólico de Lyon, puede reunir en la ciudad a entre 2.000 y 3.000 personas, según los cálculos del ministro, se extenderá en más de 1,4 kilómetros por sus calles, lo que obligará a desplegar un gran número de agentes, indicó el ministro.

El alcalde de Lyon, el ecologista Grégory Doucet, fue el primero en pedir la prohibición de la manifestación, al considerar que hay «riesgos demostrados» de que degenere en una batalla campal entre militantes de extrema derecha y grupos de ultraizquierda, ante el clima de tensión generado en el país tras la muerte de Quentin Deranque.

A él se sumaron este viernes líderes políticos de la extrema derecha y de la izquierda radical.

Bardella, candidato a la presidencia francesa si la justicia impide presentarse a Marine Le Pen, recordó que los padres de Deranque pidieron que no se use el nombre de su hijo para actos políticos y que rechazan todo recurso a la violencia.

«Recomendamos no acudir a esa manifestación», dijo Bardella a la prensa, al tiempo que pidió prudencia a todos aquellos que libremente quieran acudir a la misma.

El responsable de la extrema derecha aseguró que existe un riesgo para los miembros de su partido, lo que le lleva a lanzar este llamamiento para que no acudan.

Bompard, por su parte, pidió a través de las redes sociales que se prohíba la marcha que, dijo «está previsto que sea una demostración fascista en las calles».

«Más de mil neonazis de toda Europa están previstos con una voluntad de venganza mortífera. Eso representa una auténtica amenaza para los habitantes», señaló el portavoz de LFI, partido señalado por sus vínculos con los grupúsculos de ultraizquierda a los que pertenecen los arrestados por el asesinato de Deranque.

El joven de 23 años, estudiante de Matemáticas, falleció el pasado sábado por un traumatismo craneoencefálico, dos días después de haber recibido una paliza tras haber participado en una protesta contra la conferencia de una controvertida eurodiputada de LFI en una facultad de ciencias políticas de Lyon.

Siete personas, todas ellas pertenecientes a grupos de extrema izquierda, están procesadas por el crimen, seis de ellos en detención preventiva, mientras que los investigadores tratan todavía de identificar a otros participantes en la paliza.

Cinco de los arrestados confesaron haber participado en la pelea, pero todos ellos negaron una voluntad homicida.

Pese a todo, están acusados de homicidio involuntario, por la cantidad y violencia de golpes que propinaron en la cabeza a Deranque. EFE (I)

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