El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, confirmó este viernes que acudirá el próximo 7 de marzo a la cumbre regional que presidirá su par estadounidense, Donald Trump, en Miami, y que lo hará en busca de darle «seguridad a los ecuatorianos».
«Sí, voy a acudir y es más que nada por un tema de seguridad. Nosotros siempre defenderemos los intereses del Ecuador y necesitamos la ayuda internacional para darle seguridad a los ecuatorianos», dijo Noboa en una entrevista con Radio City.
Trump invitó a la cita a los presidentes de Argentina, Bolivia, El Salvador, Honduras, Paraguay y Ecuador, líderes con los que se ha mostrado más afín política y diplomáticamente desde su regreso a la Casa Blanca.
Bajo la Administración Trump, Ecuador y Estados Unidos han mantenido una relación cercana, enfocada principalmente en temas de seguridad, por lo que han firmado algunos acuerdos de cooperación, sumado al interés que mostró ese país de instalar una base militar en territorio ecuatoriano para el control del Pacífico suramericano, lo que fue rechazado en un referéndum impulsado por Noboa en noviembre pasado.
Además, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, anunció a inicios de febrero que Trump había aceptado mediar para recomponer su relación con Noboa, luego de que el mandatario ecuatoriano iniciara en enero una guerra comercial con la imposición de aranceles del 30 % a productos colombianos, argumentando una supuesta falta de acciones del vecino país en la lucha contra el narcotráfico en la frontera.
Ecuador vive su peor crisis de violencia, tras haber cerrado el 2025 con un récord de homicidios, al contabilizar 9.235; una situación que el Gobierno ha atribuido a la disputa de poder y territorio entre bandas criminales, ligadas principalmente al narcotráfico.
El encuentro en Miami se celebrará en el marco de la reformulación de la Doctrina Monroe -concebida por Washington a principios del siglo XIX para establecer su preponderancia diplomática sobre las Américas-, que se ha convertido en una de las piezas clave de la nueva estrategia de seguridad nacional de la Casa Blanca.
Esta estrategia pasa, entre otras cosas, por eliminar a las organizaciones narcotraficantes con presencia en Latinoamérica y por contrarrestar la creciente influencia de China en toda la región. EFE (I)
