El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, volvió a abroncar este jueves a los aliados que no asistieron a Estados Unidos tras la petición de ayuda de ese país para el uso de bases o puertos europeos con el fin de atacar objetivos en Irán, y concluyó que lo ocurrido «fue vergonzoso».
«Demasiados de nuestros aliados dijeron que no, o intentaron ahogarnos en debates jurídicos arcanos, o nos criticaron públicamente por hacer lo que ellos mismos no están dispuestos o no son capaces de hacer. Fue vergonzoso», dijo hoy Hegseth, que asiste a una reunión ministerial de Defensa en la OTAN. EFE (I)
