El primer balance tras la entrada en vigencia del toque de queda nocturno (de 00:00 a 05:00) en las provincias de Guayas, Manabí, Los Ríos y El Oro arrojó un saldo preliminar de al menos 45 personas aprehendidas durante los patrullajes combinados de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas.
La mayoría de los arrestos se produjeron por desacato a la restricción de libre circulación en la vía pública. Sin embargo, un grupo significativo de aprehensiones correspondió a operativos en flagrancia por tenencia ilegal de armas de fuego, tráfico de drogas y delincuencia organizada.
Machala y Pasaje, en la provincia de El Oro, concentraron los operativos de mayor impacto operacional. Destacó la ejecución de la Operación Sombra, que permitió la captura de 14 presuntos integrantes del grupo delictivo Lobos Box mediante 18 allanamientos simultáneos.
La restricción, que se da por tercera vez en lo que va del año, anunciada el pasado viernes por el ministro del Interior, John Reimberg, y oficializada el martes en un decreto por el presidente, Daniel Noboa, estará vigente desde este jueves entre las 00:00 hora local (5:00 GMT) y las 5:00 (10:00 GMT) hasta el 30 de septiembre.
Con esta medida, las fuerzas de seguridad buscan intensificar las operaciones contra los grupos criminales, a los que las autoridades atribuyen la escalada de violencia sin precedentes que se registra en el país andino en los últimos años.
El toque de queda fue incluido en un decreto de estado de excepción que regirá en ocho provincias y tres municipios por sesenta días.
Sin embargo, el mayor número de asesinatos que se cometieron entre mediados de agosto e inicios de septiembre se perpetraron en las cuatro zonas donde no se podrá circular durante la madrugada.
Estas provincias son claves en las rutas que usan las bandas criminales para sacar la droga, proveniente principalmente desde Colombia, por medio de buques que salen hacia Norteamérica y Europa desde puertos como los de Guayaquil; o en lanchas rápidas que parten desde costas como las de Manabí.
En el decreto firmado por Noboa se señala que en los anteriores periodos de toques de queda se logró contener los niveles de violencia, pero que hubo aumentos en las cifras después de que la vigencia de la medida terminó.
Walter Villarroel, jefe policial de Guayaquil, dijo antes del inicio de la restricción que, como en las anteriores ocasiones, las fuerzas de seguridad se instalarán en varios puntos de la ciudad para revisar a todos los vehículos y personas que circulan a esas horas, en las que solo tienen permiso de movilizarse personal de salud y de los servicios de gestión de riesgos, emergencias y desastres.
El decreto señala que se garantizará que la prensa pueda realizar su trabajo en esas horas, pero Reimberg indicó el pasado viernes que los trabajadores de los medios solo podrán circular si están acompañando a los policías o militares.
Villarroel añadió este miércoles tienen previsto realizar allanamientos en sectores con altos índices de criminalidad y donde, indicó, saben que estarán durmiendo las personas que buscan detener.
Desde 2024, Noboa ha decretado sucesivos estados de excepción y varios toques de queda en diferentes zonas del país como parte de la «guerra» que a inicios de ese año declaró contra las bandas criminales.
No obstante, esas medidas no evitaron que Ecuador cerrara el 2025 con una cifra récord de 9.283 homicidios, que le sitúan a la cabeza de Latinoamérica como uno de los países más violentos de la región. EFE
