El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, propuso este miércoles en la Asamblea General de las Naciones Unidas que se implemente un mecanismo internacional para rastrear y congelar los flujos financieros ilícitos, que se refuerce el intercambio de información sobre estos grupos y que la iniciativa ONU80 incorpore al crimen organizado transnacional como una prioridad.
«Ningún Estado derrota solo un enemigo que no reconoce fronteras. Las armas que llegan a nuestras calles cruzaron varios países, el dinero que financia a las mafias se lava lejos de donde se comete el crimen, las rutas del narcotráfico, de la trata de personas y de la minería ilegal atraviesan continentes. Los criminales ya globalizaron su cooperación», dijo Noboa en su discurso ante la 81.ª Asamblea General.
El mandatario ecuatoriano, que en 2024 le declaró la «guerra» a una veintena de grupos criminales que operan en el país y los denominó como «terroristas», aseguró que era «inadmisible» que estas bandas «cooperen entre sí con mayor eficacia que los Estados».
«Esa es la realidad que las Naciones Unidas deben reconocer y asumir», añadió.
Noboa afirmó que la lucha contra el crimen organizado ya ha dejado de ser «un asunto interno» de los países para convertirse en «una amenaza para la paz y la seguridad internacional».
Por esa razón, dijo, llevó a la ONU tres propuestas de «acciones concretas» que «Ecuador está dispuesto a impulsar junto a todos los países que quieran sumarse», y habló sobre los mecanismos para rastrear fondos e intercambiar información entre países.
«No pedimos que otros actúen en lugar de los Estados, pedimos cooperación solicitada con pleno respeto a la soberanía de cada nación y con resultados que se puedan medir», dijo el mandatario, que ha sido cuestionado por grupos de oposición y defensores de los derechos humanos sobre el alcance de las operaciones militares que Estados Unidos está realizando en territorio ecuatoriano.
Sobre esas y otras críticas, lamentó que muy pocas sean «sobre la cantidad de víctimas» que ha dejado la disputa entre bandas criminales, a las que el Gobierno atribuye la escalada de violencia sin precedentes que registra el país andino y que ha llevado al país a liderar el índice de homicidios en la región.
Noboa también aseguró que el crimen organizado estaba perjudicando a la naturaleza y puso como ejemplo a las Islas Galápagos, que están siendo «amenazadas por redes de pesca ilegal que operan con la misma logística y las mismas finanzas que otros delitos organizados», y a la Amazonía, cuyos bosques, indicó, son destruidos por la minería ilegal.
«Las mafias ya se coordinaron. Nos toca a nosotros hacer lo mejor. Ecuador viene a esta Asamblea a defender soluciones colectivas, porque ningún país puede construir por sí solo un futuro seguro, próspero y sostenible y porque cuando la cooperación internacional funciona, todos somos más fuertes», concluyó. EFE
