El escritor y jurista ecuatoriano Íñigo Salvador presentó oficialmente su más reciente novela histórica y policial, Moral de lobos, en el marco de la Feria Internacional del Libro de Quito 2026. El evento tuvo lugar este jueves 1 de octubre a las 17:00 en el Centro de Exposiciones Quito, contando con la participación de los intelectuales Miguel Molina Díaz y Marco González como encargados de comentar la obra. [1, 2, 3]
Esta publicación, editada bajo el sello de Planeta de Libros, se alza como la esperada secuela de Miércoles Santo (2015), devolviendo a las librerías al recordado teniente de alguacil mestizo Nuño Olmos. La trama traslada nuevamente a los lectores a la Real Audiencia de Quito de finales del siglo XVIII, específicamente al año 1765. En esta ocasión, Olmos, junto a su asistente Benito Sánchez, asume la compleja tarea de esclarecer una serie de homicidios concatenados, entre ellos el del respetado magistrado oidor don Calixto de Flórez y Orejuela.
Un thriller andino de tensiones sociales y rigor histórico
A diferencia de su predecesora, Moral de lobos expande los recursos narrativos a través de múltiples voces que desentrañan las causas y consecuencias de los crímenes. La obra pone especial énfasis en el tenso panorama social de la época, marcado por un estricto sistema de castas y fricciones geográficas y morales entre terratenientes blancos de la élite e indígenas del sur de la urbe.
Uno de los mayores atractivos de la novela negra radica en la profundización de sus personajes históricos secundarios. La figura del prócer Eugenio Espejo adopta un rol mucho más activo y metódico dentro de la investigación policial, ejerciendo labores lógicas y forenses para deducir las mecánicas de los delitos. Asimismo, el texto incorpora dinámicas epistolares con el sacerdote jesuita Juan Bautista Aguirre, quien para entonces mantenía contacto epistolar con el protagonista desde su exilio tras la expulsión de la orden de los dominios españoles.
Durante el lanzamiento en la FIL Quito 2026, Salvador —quien también ejerce como magistrado del Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina y fue procurador general del Estado— compartió con los asistentes detalles sobre el minucioso proceso de documentación histórica necesario para retratar la fisonomía urbana y las conductas sociales del Quito colonial, elementos que, según el autor, aún resuenan en ciertos aspectos de la sociedad contemporánea.
La feria editorial continuará abierta al público de manera gratuita en el recinto de exposiciones del norte de la capital hasta el domingo 4 de octubre. (I)
