El complejo entramado donde los hechos históricos se funden con la imaginación literaria protagonizó una de las jornadas más reflexivas de la Feria Internacional del Libro de Quito 2026. Este viernes 2 de octubre, el Auditorio Jorge Velasco Mackenzie del Centro de Exposiciones Quito cobró vida con el conversatorio «El delicado tránsito entre ficción y realidad», un evento que reunió al célebre autor uruguayo Ruperto Long y al destacado escritor ecuatoriano Carlos Arcos Cabrera.
Ante un auditorio lleno, ambos novelistas —ampliamente reconocidos por sus rigurosas inmersiones en la memoria y el pasado— desmenuzaron los límites éticos y creativos que impone la creación de narrativas basadas en acontecimientos reales. Long, cuya proyección internacional se ha consolidado precisamente gracias a obras que combinan crónicas humanas verdaderas, archivos históricos y un pulso literario atrapante, dialogó con Arcos Cabrera sobre cómo la novela histórica o la ficción documental no buscan suplantar a la ciencia histórica, sino dotar de humanidad y de una verdad emocional a las frías cifras del pasado.
Los tres autores debatieron sobre los límites éticos y creativos al fundar historias en hechos históricos. Ambos autores coincidieron en que la ficción literaria humaniza la memoria colectiva y llena los vacíos del documento histórico respetando la verdad emocional de los testimonios
Durante la charla, se debatió intensamente sobre «el respeto al testigo» y el punto exacto en el que el autor debe tomar licencia creativa para llenar los vacíos que la documentación oficial olvida o prefiere callar. Para los asistentes, el cruce de perspectivas entre la experiencia de Long en la investigación de relatos globales de supervivencia y la aguda visión de Arcos Cabrera sobre las realidades latinoamericanas ofreció una clase magistral sobre el oficio de la escritura contemporánea.
Este conversatorio reafirma el espíritu de la FIL Quito 2026, un encuentro literario de acceso gratuito que se extenderá hasta el domingo 4 de octubre. Con más de 200 actividades y 50 autores internacionales y nacionales, la feria sigue consolidándose como el epicentro cultural de la capital, demostrando que la discusión sobre las historias que nos definen está más viva que nunca. (I)
