Un nuevo capitán, una camiseta número 10 todavía sin dueño y una generación de jóvenes que comienza a ganar espacio marcan el inicio de la era pos-Messi en una selección Argentina que ya ensaya cómo será la vida sin su máxima figura.
La despedida de Lionel Messi el próximo martes ante Benín, en el estadio Monumental de Buenos Aires, cerrará definitivamente un ciclo de más de dos décadas, pero la transición ya está en marcha y tuvo este miércoles su primer ensayo con la goleada por 4-0 ante Bolivia en Córdoba.
Lionel Scaloni aprovechó el primero de los tres amistosos posteriores al Mundial de 2026 para comenzar a probar piezas de un equipo que conserva buena parte de la estructura que llegó a la final ante España, pero que empieza a hacer sitio a nuevos nombres.
Romero, el nuevo capitán
Una de las principales incógnitas tras el anuncio del retiro de Messi ya tiene respuesta: Cristian ‘Cuti’ Romero será el encargado de heredar el brazalete que el rosarino llevó durante más de una década.
«El capitán ya era Cuti después de Leo y Ota», explicó Scaloni esta semana, en referencia a Messi y Nicolás Otamendi, y añadió que Emiliano ‘Dibu’ Martínez y Lautaro Martínez ocuparán los siguientes lugares en la línea de capitanes, al menos durante estos amistosos.
Romero estrenó su nueva condición este miércoles ante Bolivia y lo hizo con gol, al marcar el tercero de una victoria que ofreció algunas pistas sobre la Argentina que viene.
Más difícil será repartir el enorme peso futbolístico que concentró durante años Messi, una tarea para la que Scaloni insiste en priorizar el funcionamiento colectivo por encima de la búsqueda de un sustituto individual.

La 10 busca nuevo dueño
También permanece abierta una cuestión de enorme carga simbólica: quién llevará a partir de ahora la camiseta número 10.
Scaloni decidió reservarla durante los dos primeros amistosos de esta ventana internacional para que sea Messi quien la utilice por última vez el martes ante Benín.
«Después, ya veremos a partir de ese partido, a quién se la daremos», anticipó el técnico, que todavía no reveló si el dorsal tendrá un dueño fijo o irá cambiando de manos.
Entre los nombres que aparecen como posibles herederos están dos de los jóvenes zurdos llamados a asumir un mayor protagonismo en la creación de juego: Nicolás Paz y Franco Mastantuono.
Paz, de 22 años y gran presente en el Como italiano, tomó ventaja en el primer examen posterior al Mundial. Titular ante Bolivia, marcó un gol y dio la asistencia para el tanto de Romero, en una actuación que confirmó el crecimiento de un futbolista que ya integró el plantel mundialista.
Mastantuono, de 19 años y nuevo jugador de la Fiorentina, cuenta por su parte con un antecedente particular: fue el último jugador más allá de Messi en vestir la camiseta número 10, en septiembre de 2025 ante Ecuador, duelo que el rosarino se perdió por lesión.
Entre las alternativas aparecen también Lautaro Martínez, que viste el número 10 en el Inter de Italia; Thiago Almada, otro posible reemplazante natural de Messi en el campo de juego; y mediocampistas con más recorrido en la Albiceleste como Alexis Mac Allister o Enzo Fernández.
Una renovación más amplia
La sucesión de Messi coincide además con una renovación más amplia de un equipo que mantendrá buena parte de la columna vertebral campeona del mundo en Catar 2022 y subcampeona cuatro años después, pero que mira no solo hacia la Copa América 2028 sino también al Mundial de 2030.
Alrededor de figuras ya consolidadas como Romero, Julián Álvarez y ‘Dibu’ Martínez, Scaloni comenzó a dar rodaje a una nueva camada en la que aparecen futbolistas como Agustín Giay, Gianluca Prestianni y Román Vega, lateral izquierdo del Zenit de Rusia que tuvo este miércoles tuvo su debut oficial con la celeste y blanca.
También otorgó mayor protagonismo a futbolistas como Valentín Barco o Exequiel Palacios, ambos integrantes de la última nómina mundialista pero que vieron sus minutos limitados por la confianza del entrenador en futbolistas experimentados como Rodrigo de Paul o Leandro Paredes, que parecen estar perdiendo terreno.
Esta renovación tiene, sin embargo, una gran incógnita. El contrato de Scaloni vence en diciembre y, aunque el entrenador ha mostrado su predisposición para extenderlo, aún no ha llegado a un acuerdo definitivo con el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio Tapia.
La continuidad del técnico aparece así como la gran cuestión por resolver de una transición que ya comenzó dentro del campo y que el propio Scaloni deberá terminar de conducir si finalmente prolonga su ciclo al frente de la Albiceleste.
Antes habrá tiempo para una última gran fiesta de la era que se termina. El martes ante Benín, Messi vestirá la camiseta número 10 y portará el brazalete de capitán por última vez; después comenzará, ya definitivamente, la Argentina sin Messi. EFE
