La crispación migratoria y los discursos de odio marcan la precampaña de las elecciones de 2026 en España. A medida que el país avanza hacia los comicios generales anticipados, la comunidad venezolana en territorio español ha quedado atrapada en el centro del debate político, enfrentando una creciente polarización que transita entre la xenofobia institucional y el uso electoral de su realidad.
Pues muchos influencers han usado su plataformas o perfiles en Instagram, X y Facebook para difundir videos de apoyo a la alianza centro derecha y conservadora de Vox y el Partido Popular lo que ha encendido las redes sociales.
Según la última encuesta del CIS los migrantes en suelo español votan de la siguiente manera:
Mayoría de derecha
- Venezuela: Es el colectivo con la tendencia conservadora más marcada. Cerca de un 60% apoya al bloque de la derecha, desglosado en un 41% de intención de voto para el PP y un 19% para Vox, quedando el PSOE relegado a un 22%.
- México: Rompe con la norma general latinoamericana, mostrando una simpatía del 36% por el PP y tendencias mayoritarias hacia el bloque de la derecha.
- Cuba: El espectro de la derecha se impone con fuerza en este colectivo, situándose Vox como la segunda fuerza política preferida.
Tendencia hacia la izquierda (Predominio del PSOE)
La mayoría de las comunidades migrantes de origen africano y de la mayor parte de Latinoamérica se inclinan prioritariamente por los partidos de izquierda, situando al PSOE como la fuerza preferida:
- Marruecos: Es uno de los colectivos con mayor tendencia hacia la izquierda. Un 48% apoyaría al PSOE frente a un 26% que optaría por el PP. En términos generales de bloques, la izquierda aglutina un 58% frente al 30% de la derecha.]
- República Dominicana: Clara inclinación hacia la izquierda con un 52% de apoyo a este bloque.
- Ecuador: Al ser el grupo latinoamericano nacionalizado más numeroso, registra un 47% de intención de voto para el PSOE, un 26% para el PP, un 13% para Vox y un 6% para Sumar o Podemos.
- Bolivia: Registra un 41% de apoyos orientados hacia la izquierda.
- Colombia: El PSOE lidera con un 39%, seguido por el PP con un 27% y Vox con un 12%.
- Argentina: Muestra preferencia progresista con un 38% para el PSOE, 23% para el PP y 13% para Vox.
- Perú: Un 38% votaría a la izquierda, un 26% a la derecha tradicional y un 14% a la extrema derecha.
Otras dinámicas destacadas
Participación e indecisión: El análisis de los microdatos del CIS destaca que, a pesar de las simpatías declaradas, la población inmigrante nacionalizada registra una tasa de indecisión alta y una participación electoral entre 10 y 20 puntos menor que la de los ciudadanos nativos.
- Brasil: El voto se fragmenta casi a partes iguales entre las tres principales fuerzas políticas de España (PSOE, PP y Vox), sin una tendencia dominante clara.
El uso político de la migración: el nuevo campo de batalla electoral
Analistas políticos coinciden en que la inmigración se ha consolidado como el tema clave para captar votos en esta contienda. El panorama se ha tensado notablemente tras las críticas de sectores de la oposición hacia los procesos de regularización y asilo concedidos por el Ejecutivo.
Desde algunas facciones conservadoras y de extrema derecha se ha impulsado un relato que vincula de manera infundada la migración masiva con la pérdida de recursos públicos, agitando el fantasma de los supuestos «votos regalados» mediante nacionalizaciones. En respuesta, figuras de la comunidad venezolana han manifestado en foros de opinión pública su preocupación ante lo que consideran el inicio de una «era de xenofobia» explícita, donde se les señala mediáticamente por su supuesta inclinación ideológica.
Tensión diplomática y violencia verbal
El clima de hostilidad no solo se percibe en las calles y redes sociales, sino que ha provocado ya severos choques diplomáticos. A mediados de año, un acto político de la oposición venezolana en la Puerta del Sol de Madrid culminó en un escándalo de calado internacional cuando se profirieron insultos racistas y misóginos contra funcionarias del Gobierno de Venezuela, lo que obligó a figuras públicas españolas y artistas presentes a disculparse públicamente ante el fuerte repudio institucional.
La propia Asamblea Nacional de Venezuela llegó a denunciar que estas agresiones verbales estaban siendo alentadas e instrumentalizadas por agrupaciones de la derecha y extrema derecha española para azuzar el odio con fines electorales locales.
El Gobierno llama a frenar la desinformación
En el ámbito gubernamental, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha salido al paso de los ataques xenófobos mediante la presentación del Plan de Integración y Ciudadanía. Durante su intervención, el líder del Ejecutivo llamó a combatir con datos rigurosos los bulos y el supuesto «efecto llamada» que promueven los partidos extremistas.
«Frente al miedo, una política rigurosa; y frente al odio, humanidad y empatía», remarcó el mandatario, insistiendo en que la verdadera realidad de España es la de los barrios que acogen y no la de los mensajes de intolerancia que se difunden de forma descontrolada en el entorno digital.
Por su parte, organizaciones defensoras de derechos humanos como Human Rights Watch ya advertían a inicios de este año que el racismo en línea y la polarización están alimentando brotes de violencia verbal antimigrante en España, una tendencia al alza que amenaza con agravarse conforme se acerque la fecha de apertura de las urnas. (I)
