Caso Marielle, una investigación radiactiva para los Bolsonaro

Las autoridades brasileñas arrestaron este martes a dos exagentes de Policía acusados formalmente de haber sido los autores del asesinato de la icónica concejala y defensora de los Derechos Humanos Marielle Franco.

Franco, quien nació en 1979 y fue asesinada en 2018, era una mujer negra, lesbiana, procedente de una favela, militante del izquierdista Partido Socialismo y Libertad (PSOL) y defensora de los derechos de las minorías, por lo que su crimen provocó gran indignación en Brasil y condenas en el exterior.

La Fiscalía presentó denuncia formal contra los dos sospechosos por el crimen de «homicidio doblemente calificado» por motivo fútil, tras concluir que actuaron motivados por su odio a personalidades de izquierda, pero aclaró que la investigación continúa para intentar identificar otros posibles autores y si hubo inductores.

«Las investigaciones y todas las pruebas nos autorizan a imputar a los dos denunciados y a decir que el motivo fue la repulsión de uno de los acusados a la actuación política de Marielle en defensa de las causas de las minorías, de las mujeres negras y de los homosexuales», afirmó en rueda de prensa la fiscal Simone Sibilio.

De acuerdo con la responsable por la investigación, esa intención quedó demostrada y suficientemente sustentada en las evidencias, lo que permitió a la Fiscalía presentar la denuncia por ese motivo.

«Aunque el motivo fue el odio del acusado a la actuación política de la concejala, eso no impide que haya un inductor, que el crimen haya sido practicado por un pago», dijo.

La fiscal agregó que un perfil de Lessa elaborado a partir de su interacción y consultas a internet «demostró que es absolutamente reaccionario a las personas que defienden a las minorías».

La Policía Civil del estado de Río de Janeiro igualmente aclaró que, tras el arresto de los dos sospechosos, las investigaciones continúan, en una segunda fase ya en marcha, ya que no se descarta la participación de otros autores y de inductores.

«Estamos entregando tan sólo la primera fase de la investigación y señalando quién ocupaba el vehículo desde el que se perpetró el crimen, pero las investigaciones continúan», afirmó en rueda de prensa el comisario Giniton Lages, jefe de la Comisaría de Homicidios de la Policía Civil de Río de Janeiro.

«Pero está abierta la hipótesis de si recibió (órdenes o dinero) para hacerlo o si lo hizo de su propia voluntad. Todo eso está abierto y lo intentaremos resolver en la segunda fase», aseguró.

La concejala y el conductor del vehículo en el que viajaba, Anderson Gomes, fueron asesinados el 14 de marzo de 2018 en una calle del centro de Río de Janeiro.

Uno de los detenidos este martes, el agente jubilado de la Policía Militarizada Ronnie Lessa, fue acusado de haber sido el autor de los disparos que mataron a la concejala, muy crítica con los abusos policiales.

El otro detenido, Elcio Vieira de Queiroz, quien había sido expulsado de la Policía Militarizada, fue acusado de conducir el automóvil desde el que se realizó el brutal crimen.

Pese a la certeza de la Policía, ni los familiares de la concejala ni los dirigentes del PSOL ni el propio presidente brasileño, Jair Bolsonaro, descartan la existencia de inductores.

«Espero que la investigación realmente haya llegado de hecho a ellos, si es que fueron los ejecutores, pero, más importante, a quien mandó matarla», afirmó Bolsonaro en declaraciones que concedió a periodistas en Brasilia.

Lages había confirmado poco antes que Lessa vive en una residencia en el mismo condominio de Bolsonaro en Río de Janeiro y que los hijos de ambos tuvieron una relación sentimental, pero descartó cualquier relación del presidente con el caso.

«Eso no fue confirmado y no fue objeto (de investigación). El hecho de vivir en la urbanización de Bolsonaro, no dice mucha cosa para la investigación. Él no tiene una relación directa con la familia Bolsonaro«, afirmó.

«De eso hay -dijo al ser interrogado sobre si los hijos de Bolsonaro y Lessa eran novios-, pero para nosotros eso no importó en la motivación delictiva», agregó.

La viuda de Franco, Mónica Benicio, aseguró que, si bien la pregunta «¿quién mató Marielle?» pudo haber sido respondida, aún está pendiente la pregunta «¿quién mandó matarla?». «Más importante que arrestar a esas ratas mercenarias es responder: ¿quién la mandó matar?», dijo.

Benicio dijo que espera en no tener que aguardar otro año para que se identifique a los inductores.

Organizaciones de defensa de derechos humanos como Amnistía Internacional y Human Rights Watch igualmente exigieron en comunicados que las autoridades identifiquen a los inductores. EFE

Aparências, evidências ou coincidências?

Posted by IAM – Inteligência Acima da Mídia on Wednesday, March 13, 2019

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