Familiares de periodistas y chofer ecuatorianos asesinados acudirán a CIDH

ARCHIVO | Familiares y amigos protestan hoy, viernes 13 de abril de 2018, tras confirmarse el asesinato del equipo periodístico del diario El Comercio secuestrado el pasado 26 de marzo en la frontera con Colombia, en Quito (Ecuador). "Estamos de luto", dijo el gobernante ecuatoriano, Lenín Moreno, al confirmar el asesinado del periodista Javier Ortega (36 años), del fotógrafo Paúl Rivas (45 años) y del conductor Efraín Segarra (60 años). EFE/José Jácome

Familiares de los periodistas y el chofer ecuatoriano asesinados en una zona colombiana fronteriza con Ecuador acudirán a una reunión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en Denver (EE.UU.), para presentar un informe sobre la supuesta negligencia de la Fiscalía en la indagación del caso.

Ricardo Rivas, hermano de Paúl Rivas, fotoperiodista secuestrado y asesinado, dijo a Efe que el próximo 3 de octubre viajará a Estados Unidos a una de las reuniones de la CIDH para continuar con el proceso sobre las indagaciones de la muerte del equipo periodístico del diario El Comercio.

Rivas recalcó que el informe advierte de una supuesta falta de agilidad y de enfoque de la Fiscalía ecuatoriana en la investigación del caso.

“Hay muchas diligencias que hemos solicitado y la Fiscalía no ha dado paso oportunamente; parece que no quiere investigar y es importante evidenciar estas aristas”, argumentó.

Dentro de la investigación, el exministro ecuatoriano del Interior César Navas rindió hoy su declaración sobre el secuestro del periodista Javier Ortega, el fotógrafo Paúl Rivas y el conductor Efraín Segarra, miembros del equipo periodístico, y de Oscar Villacís y Katty Velasco, otros ecuatorianos también asesinados en la misma zona, en marzo y abril pasados.

Rivas, quien estuvo presente en las declaraciones de Navas, señaló que la diligencia se realizó de manera reservada, pero que le llamó la atención la forma de contestar a ciertas preguntas.

“Las contestaciones de algunas preguntas fueron con nerviosismo y perdió la visión de mantener la postura correcta y se molestó mucho en unas preguntas que sólo tenía que contestar”, sustentó Rivas.

El proceso de indagación busca aportar la verdad y, según Rivas, hay algunas diligencias que tienden a posicionar el punto de vista de las autoridades.

El equipo periodístico fue secuestrado el pasado 26 de marzo en una zona rural de la parroquia ecuatoriana de Mataje, provincia de Esmeraldas, fronteriza con Colombia, a donde se había desplazado para hacer una cobertura sobre la inseguridad en la zona.

Poco después, el grupo disidente autodenominado “Frente Oliver Sinisterra” asumió la autoría del secuestro y el 14 de abril el presidente ecuatoriano, Lenín Moreno, confirmó el triple asesinato. EFE

(I)

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