Cientos de jóvenes piden acciones climáticas en Alemania

La canciller alemana Angela Merkel (Ina Fassbender/dpa via AP)

Varios centenares de jóvenes iniciaron este sábado una «acampada climática» en las cercanías de la Cancillería alemana, sede del Gobierno de Angela Merkel, de acuerdo a la convocatoria del grupo medioambiental Extinction Rebellion (XR).

El objetivo de los concentrados es preparar las actividades anunciadas para la próxima semana, en la que se proponen realizar diversas acciones de bloqueo en el centro de Berlín en protesta contra los planes climáticos de Merkel, que tachan de insuficientes.

Este sábado quedaron ya instaladas en una explanada vecina a la Cancillería, con el Parlamento federal (Bundestag) al frente, una cincuentena de pequeñas tiendas de campaña, así como otras de dimensiones más grandes donde se organizan las acciones.

Se espera que entre la noche del domingo y el lunes por la mañana se concentren en el lugar varios miles de jóvenes, cuya intención es permanecer ahí hasta el siguiente domingo, día 13.

El grupo XR pretende que el Gobierno de Merkel declare la «emergencia climática» y apruebe medidas drásticas para una reducción más sustancial de las emisiones de CO2 hasta el año 2025.

Merkel ha expresado reiteradamente su admiración por la activista sueca Greta Thunberg, la adolescente cuyo movimiento Fridays for Future han secundado semana a semana en Alemania decenas de miles de jóvenes.

Sin embargo, ha advertido también de que el deber del estamento político es impulsar medidas ambiciosas, pero a la vez viables desde el punto de vista económico y medioambiental.

El pasado 20 de septiembre, coincidiendo con la jornada de protesta global de Fridays for Future, Merkel anunció un plan de choque de 54.000 millones de euros cuyo objetivo es que Alemania cumpla con los objetivos de reducción de emisiones marcados para 2030, después de haber admitido que no se logrará hacerlo hasta 2020.

Entre las medidas anunciadas está la implantación de nuevas tasas para las emisiones, el encarecimiento de los combustibles, de la calefacción y de los viajes en avión, así como una reducción de los trayectos en tren y una fuerte inversión en energías alternativas.

El paquete topa con recelos en el seno de la coalición de Gobierno entre el bloque conservador de Merkel y los socialdemócratas. Hasta lograr un consenso, fueron necesarias maratonianas sesiones de negociación.

Sin embargo, las medidas resultantes han recibido críticas demoledoras de organizaciones medioambientales y el ámbito científico, mayoritariamente por considerarlas insuficientes.

Los Verdes, formación actualmente emergente en el panorama alemán, las han criticado duramente y exigido mejoras.

El paquete no ha entrado aún en el trámite parlamentario, ya que aún no se ha traducido en los correspondientes proyectos de ley. EFE (I)

gc/si

Más relacionadas