Ecuador. Martes 27 de septiembre de 2016
  • Seguir en Facebook
  • Seguir en Twitter
  • Seguir en Google+
  • Seguir en YouTube
  • Seguir en Instagram
  • Seguir en LinkedIn

Keiko Fujimori acaricia el triunfo pese a herencia del Gobierno de su padre

Keiko Fujimori. Foto: EFE/Archivo

Lima (EFE).- La candidata presidencial peruana del partido Fuerza Popular, Keiko Fujimori, acaricia el triunfo en los comicios del próximo domingo pese a la herencia del Gobierno de su padre Alberto Fujimori (1990-2000), preso por delitos de corrupción y violación a los derechos humanos.

Publicidad

En su segundo intento por lograr la Presidencia, Keiko Fujimori, quien ganó la primera vuelta de los comicios del pasado 10 de abril con 39,85 % de los votos y consiguió la mayoría en el Congreso con 73 escaños de un total de 130, es la favorita según los últimos sondeos divulgados en el país hasta el pasado domingo, para suceder el próximo 28 de julio al presidente Ollanta Humala.

A diferencia de la campaña electoral de la primera vuelta en la que mostró su lado más amable, Fujimori, de 41 años, adoptó un tono más agresivo y prometió mano dura, sacar el Ejército a las calles y construir penales a 4.000 metros de altura, para luchar contra la delincuencia, una de las principales preocupaciones de los peruanos.

En la campaña para la segunda vuelta centró toda su estrategia en subrayar su firmeza, juventud y su cercanía con el pueblo frente a su rival, el exministro de Economía Pedro Pablo Kuczynski, de 77 años, a quien acusa de elitista y de ser el candidato de los grandes empresarios.

Tras su derrota frente a Humala en las elecciones de 2011, Fujimori se ha preparado a fondo y durante estos cinco años no ha dejado de recorrer el país.

La candidata cuenta con el favor de la mayoría de los sectores populares en Perú, que atribuyen a su padre la derrota de Sendero Luminoso y la recuperación de la economía del país.

Pero también enfrenta un rechazo de un sector importante de la población, que no olvida la corrupción y las violaciones a los derechos humanos cometidas durante el Gobierno del expresidente Fujimori.

No obstante, la aspirante presidencial confía en que el peso del antifujimorismo, que se ha reforzado en esta campaña con varias marchas en contra de su candidatura, no le cueste su triunfo en las elecciones del próximo domingo como le ocurrió en las de 2011.

A diferencia de esa campaña, la candidata ha tratado de marcar distancias con el Gobierno de su padre y con el ala más dura del fujimorismo, y se ha comprometido a que no utilizará el poder político para beneficiar a ningún miembro de su familia.

También rechazó cualquier vínculo de su partido con el narcotráfico ante las advertencias de Kuczynski sobre el riesgo que tiene el país de convertirse en un “narcoestado”, al recordar que de once congresistas fujimoristas electos, cinco son investigados por una presunta conexión con el narcotráfico.

Keiko Fujimori cuenta con más de 20 años de experiencia política, desde que en 1994 se convirtiera, con solo 19 años, en la primera dama más joven de América, tras el divorcio de sus padres.

Al igual que sus tres hermanos, la aspirante presidencial estudió en el colegio privado limeño Sagrados Corazones de la Recoleta, y después continúo sus estudios en Estados Unidos.

Compaginó sus obligaciones de primera dama con la carrera de administración de empresas en la Universidad de Boston.

En el año 2000, cuando su padre renunció por fax a la Presidencia de Perú tras un escándalo de corrupción, Keiko Fujimori se dedicó a continuar sus estudios superiores en EE.UU. y obtuvo una maestría en administración de empresas en la Universidad de Columbia.

La financiación de estos estudios es un tema polémico en Perú, debido a las denuncias de que fueron presuntamente pagados con fondos públicos, lo que ella niega.

En 2006 resultó elegida como congresista con la más alta votación del país, pero su labor en el Parlamento también fue objeto de críticas en esta campaña después de que Kuczynski recordara que en ese período legislativo se ausentó durante 500 días.

Sus adversarios además critican su falta de experiencia laboral, ya que en los últimos años tras dejar el Congreso en 2011 se ha centrado en liderar Fuerza Popular, la actual primera fuerza de oposición en el Parlamento, y viajar por todo el país.

Keiko Fujimori está casada con el estadounidense Mark Vito Villanella, con quien tiene dos niñas, Kyara Sofía y Kaori Marcela. EFE.

cjn/dub/nrp


Publicidad