Ecuador. lunes 11 de diciembre de 2017
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¿Atacar a Irán?

Por Joaquín Hernández Alvarado
Guayaquil, Ecuador

El pasado martes 17 de enero, Alain Gresch, uno de los analistas más reconocidos de Le Monde Diplomatique, se preguntaba en su blog de la edición francesa de dicha revista: “¿Cuándo Israel atacará a Irán?”, para hacer un análisis de la situación. Desde el punto de vista de Gresch, la posición del presidente Obama y del Gobierno de los EEUU es diferente a la del israelita. Lo que no implica desde su punto de vista que la política de Obama no tenga contradicciones. Por una parte, la estrategia del presidente de los EEUU busca abrir una línea de comunicación directa con Teherán, acompañada de gestos de apertura como de declaraciones duras mientras presiona a Israel para evitar que ataque aisladamente a Irán.

Por Joaquín Hernández Alvarado
Guayaquil, Ecuador


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El pasado martes 17 de enero, Alain Gresch, uno de los analistas más reconocidos de Le Monde Diplomatique, se preguntaba en su blog de la edición francesa de dicha revista: “¿Cuándo Israel atacará a Irán?”, para hacer un análisis de la situación. Desde el punto de vista de Gresch, la posición del presidente Obama y del Gobierno de los EEUU es diferente a la del israelita. Lo que no implica desde su punto de vista que la política de Obama no tenga contradicciones. Por una parte, la estrategia del presidente de los EEUU busca abrir una línea de comunicación directa con Teherán, acompañada de gestos de apertura como de declaraciones duras mientras presiona a Israel para evitar que ataque aisladamente a Irán.

Gresch piensa que existen tres cuestiones detrás de esta política que la vuelven contradictoria: se vive por una parte un año electoral en los EEUU pero con un Congreso favorable a las sanciones contra el petróleo iraní; por otra, el análisis del conflicto en el Golfo aconseja más bien volver a la mesa de negociaciones. Finalmente, la fuerte la influencia del Gobierno de Netanyahu en los círculos de poder de los EEUU, influencia que exige una posición dura frente a Teherán.

Por el momento, parece ser que la línea de negociación de Obama prevalece. No solo por la visita del presidente del Parlamento iraní, Alí Larijani a Ankara, uno de los mediadores de Washington, la instalación de una línea directa entre el ayatolá Alí Jamenei y el presidente Obama la semana pasada, sino, con todos los riesgos que implica de una mayor radicalización por parte de Teherán, por la reciente decisión el día de ayer de los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea, reunidos en Bruselas, de someter a un embargo petrolero a Irán desde el 1.° de julio. Asimismo, la Unión Europea decidió que bloqueará parcialmente las operaciones con el banco central iraní, exceptuando lo que tenga que ver con actividades ajenas al negocio energético. Catherine Ashton, sin embargo, ha abierto parcialmente la puerta, enviando una carta al secretario del Consejo Nacional de Seguridad Iraní proponiendo una vuelta a las negociaciones “si se dan muestras claras de que el país está dispuesto a aclarar las dudas que la comunidad internacional ha mostrado sobre su programa nuclear”, según señala Javier Gallego del diario español El Mundo.

En realidad, el tema es difícil y controvertido. “Las sanciones van a dañar la economía”, ha dicho en entrevista Hosein Musavian, exembajador de Irán, actualmente profesor en la universidad de Princeton, “pero no renunciamos a nuestros derechos”. Musavian reside en los EEUU después de la elección de Ahmadinejad, no cree que Israel se lance sin los EEUU a un ataque pero tampoco que las medidas económicas logren su efecto. Su crítica a la política de los EEUU frente a Irán es que nunca se ha basado en un marco realista, lo que implica que Washington debe aceptar el derecho de Irán a contar con tecnología nuclear, incluido el enriquecimiento de uranio. El debate está abierto pero el tiempo juega en contra.