Ecuador. lunes 11 de diciembre de 2017
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Evo dice que ingreso de Colombia a la OTAN es amenaza a la región

Bogotá, 3 jun (EFE).- El anuncio del presidente colombiano, Juan Manuel Santos, de que su país va a iniciar un “acercamiento” a la OTAN con miras a un posible ingreso en esa organización defensiva ha espantado al “antiimperialismo” latinoamericano, en un momento en que las relaciones entre Colombia y Venezuela siguen tensas.


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El presidente de Bolivia, Evo Morales, dio hoy por sentado que Colombia ha pedido “ser parte de la OTAN”, algo que Santos no dijo en su sorpresivo anuncio de este sábado, y clamó contra lo que calificó como una “amenaza”, una “provocación” y “una conspiración a Gobiernos antiimperialistas” del continente.

Morales mencionó expresamente como los amenazados por la decisión colombiana a Bolivia, Nicaragua, Ecuador y Venezuela, país este último con el que el Gobierno de Colombia acaba de tener un roce importante, debido a que Santos recibió al líder opositor Henrique Capriles, quien no reconoce a Nicolás Maduro como presidente por considerar que hubo fraude en las pasadas elecciones.

Este mes, la Alianza Atlántica “va a suscribir un acuerdo con el Gobierno colombiano, con el Ministerio de Defensa, para iniciar todo un proceso de acercamiento, de cooperación, con miras también a ingresar a esa organización”, dijo Santos este sábado.

El ministro colombiano de Defensa, Juan Carlos Pinzón, ahondó hoy en el asunto al señalar que su país se acercó a la OTAN porque tiene unas Fuerzas Militares respetuosas del Derecho Internacional.

“Así como en otros aspectos el país está pensando en grande, en materia de seguridad también” señaló Pinzón, según Caracol Radio.

Sin embargo, fuentes de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) indicaron hoy a Efe desde su sede en Bruselas que Colombia “no cumple los criterios geográficos” para ser miembro.

La OTAN prepara actualmente un acuerdo que “permitiría el intercambio de información clasificada entre la Alianza y Colombia”, pero “no hay planes inmediatos para establecer una asociación formal” entre ambas partes, dijeron.

Por ahora, según las fuentes, solo se está explorando “la posibilidad de llevar a cabo actividades específicas conjuntas”.

A pesar de estas precisiones de la Alianza Atlántica, Morales insistió en que hay una “amenaza” para la región y pidió al secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), el venezolano Alí Rodríguez, que convoque “de emergencia” una reunión del Consejo de Seguridad del bloque.

“Cuando internamente EE.UU. ya no puede dominarnos a países, a Gobiernos, a pueblos antiimperialistas, ¿cómo es posible que Colombia pida ser parte de la OTAN? ¿Para qué? Para agredir a Latinoamérica, para someter a Latinoamérica, para que nos invada la OTAN como ha invadido en Europa y África”, insistió.

Antes que Morales, este domingo, los presidentes de Nicaragua, Daniel Ortega, y de Venezuela, Nicolás Maduro, también habían reaccionado al anuncio de Santos.

“No podemos ligarnos a proyectos de guerra del mundo, a armas nucleares, tiene que ser un territorio libre de armas nucleares y de paz”, dijo Maduro en una aparente referencia al anuncio de Santos.

Mucho más claro fue Ortega: “Que un país latinoamericano se quiera incorporar a la OTAN, será instrumento de una política para debilitar y tratar de destruir el proceso de unidad que vive la región”.

América Latina, según el presidente sandinista, no puede abrirse a “Gobiernos y Fuerzas Armadas de otros continentes, sería una locura, sería traicionar a Bolívar, y los libertadores de nuestros pueblos”.

Las relaciones entre Colombia y Nicaragua, como las de Colombia y Venezuela, tampoco están en su mejor momento.

El fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya que en noviembre pasado otorgó a Nicaragua derechos sobre territorios marítimos en el Caribe sobre los que Colombia ejercía soberanía y el hecho de que el Gobierno de Santos haya dicho que hará todo lo que esté en su mano para anularlo han hecho mella en unas relaciones que no han sido nunca fáciles.

El próximo escenario de la polémica en torno a la OTAN puede ser la Asamblea de la Organización de Estados Americanos (OEA) que mañana comienza en Guatemala, donde los países de la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA) van a plantear sus reparos a como funciona esa organización y una iniciativa para reformarla.

El predecesor de Santos en la Presidencia, Álvaro Uribe, se enemistó con Venezuela y los otros países de la ALBA, entre otras cosas, por un acuerdo con EE.UU. que iba a permitir a fuerzas estadounidenses hacer uso de bases militares colombianas, acuerdo que frenó la Justicia colombiana.

Santos no es el primer presidente latinoamericano que ha coqueteado con la idea de que su país forme parte de la OTAN.

El argentino Carlos Menem planteó la idea en 1992 y pidió formalmente en 1999, ultimo año de su Gobierno, que su país fuera aceptado como “miembro asociado” de la OTAN, algo que nunca cuajó. EFE