
El movimiento de los «indignados» de París intentó hoy de nuevo conquistar la plaza de La Défense, considerada el centro del distrito financiero y empresarial de la capital, con una protesta en la que se esperaba participasen también los manifestantes contra la cumbre del G20 en Cannes (Francia).
«Necesitamos con urgencia mantas, bebidas calientes y calor humano», se podía leer desde esta mañana en los mensajes colgados a través de distintas redes sociales, en los que se invitaba a la gente a acudir en masa a partir de las 13.00 GMT para que su reivindicación tuviera mayor eco.
A media tarde, no obstante, apenas 200 personas se habían concentrado en la explanada, donde una veintena de vehículos policiales y agentes vigilaban a los agrupados y controlaban el contenido de las mochilas de los recién llegados.
Entre las asociaciones convocantes se encontraban Democracia Real, Acampada París, Anonymous o Les Pas de Noms (traducible como los Sin Nombre), y a diferencia de ayer, en esta ocasión no habían solicitado la autorización a la prefectura local.
La Policía, no obstante, no había recibido la orden de desalojarlos, según contó a Efe uno de los agentes ante la incredulidad de manifestantes como Jean-Jacques Zimermann, convencido de que «encontrarán algún pretexto» para sacarlos.
Cerca de medio millar de personas había intentado ayer establecer un campamento permanente con tiendas de campaña y la logística necesaria para pasar la noche, pero las inclemencias del tiempo y la carga policial, según indicaron hoy los organizadores, hizo que menos de 50 aguantaran toda la noche.
Fuentes policiales afirmaron hoy a Efe que no hubo detenciones, pero la intervención de los agentes, según los manifestantes, provocó dos heridos leves que fueron conducidos a un hospital cercano.
Los grupos convocantes han advertido ya de su intención de quedarse en La Défense el máximo tiempo posible, y en caso de que su protesta se vea frustrada, han asegurado que llevarán a cabo nuevas movilizaciones en otros lugares de la capital.
La Défense fue escogida esta vez «en tanto que símbolo de la oligarquía»: «Ocuparla es simbólicamente retomar el poder sobre las finanzas en pro de un mundo más justo y fraternal, de paz para todos», apuntaron los convocantes en un comunicado, donde denuncian que la Policía desmontó ayer sus tiendas y confiscaron su comida.
Los manifestantes explicaron hoy que los agentes habían «bloqueado el acceso» a la plaza a muchos indignados, una de las razones que, a su juicio, ha sido la causa de que la movilización no esté teniendo el eco y la amplitud que han alcanzado protestas similares en ciudades como Madrid y Nueva York.
Pero no fue el único motivo destacado por los manifestantes: «A diferencia de España, Francia no está tan mal económicamente», dijo a Efe Herdier, uno de los integrantes de la plataforma Anonymous. «Nosotros vemos que va a acabar llegando al mismo nivel, pero la gente aquí parece no darse cuenta». EFE