21 muertos por incendios forestales en el sur de Chile

Fotografía que muestra un incendio forestal este lunes, en la comuna de Chaimávida, en Concepción a unos 491 km aproximadamente de Santiago (Chile). Los megaincendios originados el sábado pasado han destruido hasta ahora más de 30.000 hectáreas en las regiones de Biobío y Ñuble, a 400 y 500 kilómetros al sur de Santiago, respectivamente, y han obligado a evacuar decenas de miles de personas. EFE/ Adriana Thomasa

El Gobierno chileno ha informado de que ha aumentado a 21 el número de víctimas mortales por los incendios que desde el sábado afectan a las regiones sureñas de Ñuble y Bíobio, que hasta este jueves se mantienen en alerta roja.

Los fuegos, ha detallado el ministro de Interior, Álvaro Elizalde, han dejado más de 20.000 personas damnificadas, 817 viviendas destruidas y más de 40.000 hectáreas calcinadas en Ñuble y Biobío, a 400 y 500 kilómetros al sur de la capital.

El ministro ha reconocido que podría haber más muertos entre los escombros de las cientos de viviendas destrozadas por los megaincendios y que las autoridades, en coordinación con la policía y el Servicio Médico Legal (SML) “han estado recorriendo la zona».

El ministro de Seguridad, Luis Cordero, ha indicado que se registran cuatro personas detenidas por el delito de incendio.

Tanto el presidente Gabriel Boric, como su sucesor, José Antonio Kast –que asumirá el poder el 11 de marzo–, se desplegaron el miércoles en el terreno para apoyar a las víctimas. Ambos han dado señales de unidad y han coincidido en que al actual Gobierno le toca enfrentar la emergencia y a la siguiente Administración la reconstrucción.

En la temporada actual 2025-2026, que comenzó el pasado septiembre, ya se han destruido más de 62.800 hectáreas, lo que implica un incremento de más del 200 % frente a la temporada 2024-2025, cuando se quemaron 19.252 hectáreas.

Por su abrupta topografía, sus grandes bosques y su clima, Chile siempre ha tenido incendios, pero su frecuencia e intensidad ha aumentado desde 2010, de acuerdo con la Conaf.

El cambio climático, la sequía que dura más de una década y la expansión de la llamada «interfaz urbano rural» (zonas donde se mezclan vegetación combustible y edificios) han contribuido a ello, según expertos. EFE (I)

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