Messi y la selección argentina: una historia de ilusiones, fracasos y consagraciones

Lionel Messi, en una foto de 2011, la primera que se publicó en este portal.

La relación de Lionel Messi con la selección argentina llegó este lunes a un punto final con el anuncio de su retiro, que completa una historia sinuosa entre las tempranas ilusiones, los repetidos fracasos y la euforia de las consagraciones que lo encumbraron como el jugador más determinante en la historia de la Albiceleste.

El camino de Messi con la celeste y blanca en el pecho estuvo marcado por numerosos episodios que podrían haber torcido la historia, pero el ídolo argentino mostró una y otra vez su característica determinación para salir adelante y llegar a lo más alto.

La temprana migración de la entonces promesa de solo trece años hacia España en el año 2000 para jugar en las divisiones formativas del club Barcelona marcó un primer desafío al vínculo de Messi con la celeste y blanca: tras deslumbrar en el campo de La Masía, el pequeño Lionel comenzó a recibir ofertas para representar a ‘La Roja’.

Jorge Messi, padre del astro y fallecido a comienzos de este mes, fue el principal impulsor del vínculo de su hijo con el seleccionado de su país de origen, al buscar por diferentes medios que la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) lo convocara. Esto ocurrió finalmente en junio de 2004, en un amistoso de la selección sub-20 ante Paraguay que tuvo como principal objetivo cimentar el vínculo del joven de 17 años con la Albiceleste.

Un año después, Messi brilló en el Mundial sub-20 disputado en Países Bajos y llevó al conjunto nacional a la coronación, despertando así la ilusión de la afición de cara a la Copa del Mundo de Alemania 2006.

Pudo jugar por España

El debut en la absoluta llegó en agosto de 2005, en un amistoso ante Hungría en el que Messi fue expulsado un minuto después de haber ingresado al campo, por un golpe a un rival mientras intentaba su primer regate.

En Alemania 2006 pudo debutar y marcar su primer gol en un Mundial, pero aquel equipo argentino, el último en el que no fue protagonista, perdió ante el local en los cuartos de final.

La presión de que el nivel superlativo del juego de Messi en el Barcelona se viera replicado en la Albiceleste comenzó a provocar una creciente impaciencia en el público argentino, que veía a un zurdo de regate explosivo y no podía evitar recordar a Diego Armando Maradona.

El segundo festejo del futbolista con la celeste y blanca fue en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, donde se coronó junto a promesas como Sergio Agüero y Ángel Di María.

El equipo no logró repetir el triunfo olímpico en el Mundial de Sudáfrica 2010, y a partir de 2014 comenzaron una serie de derrotas en finales que golpearon con dureza a la ‘Pulga’.

Al Mundial

La primera fue en el Mundial de Brasil 2014 ante Alemania, seguida poco después por dos derrotas consecutivas ante Chile en las finales de las Copas América 2015 y 2016, ambas ante Chile y por penaltis.

El delantero de Argentina Lionel Messi es levantado por Angel Dí María tras anotar un gol en el partido ante Nigeria por el Grupo F del Mundial en Porto Alegre, Brasil, el miércoles 25 de junio de 2014. (AP Foto/Michael Sohn)

A mediados de 2016, un frustrado Messi anunció que dejaba el equipo. «Ya está, se terminó para mí la selección», expresó, y añadió: «Ya lo intenté mucho, me duele más que a ninguno no poder ser campeón con Argentina, pero es así, no se dio y lamentablemente me voy sin poder conseguirlo».

El vacío de su salida del seleccionado, en medio de un proceso de inestabilidad en la AFA y la dirección técnica, generó una demostración de cariño popular que lo llevó a regresar pocos meses después, para convertirse en pieza clave de la agónica clasificación al Mundial de Rusia 2018.

Tras la temprana eliminación en Rusia y la llegada de Lionel Scaloni al banquillo, Messi se convirtió en el líder indiscutible de un equipo renovado que cayó en semifinales de la Copa América 2019 pero que finalmente rompió el maleficio -y casi 30 años de sequía argentina- dos años después.

El emotivo abrazo de todo el plantel a Messi tras el pitido final de la final de la Copa América 2021 ante Brasil en el Maracaná demostró el peso que aquel título tenía para el capitán, que ese día comenzó su última y más exitosa etapa con la Albiceleste.

Qatar

En 2022 el ídolo fue clave en el aplastante triunfo por 3-0 ante Italia en la Finalissima, que marcó un anticipo del nivel estelar que demostró en Catar 2022, donde alcanzó la cima de su carrera en el seleccionado tras levantar el primer trofeo mundialista argentino desde 1986.

Ese título terminó por convertirlo en leyenda en un país que pintó su rostro en gigantescos murales y agotó los boletos en cada oportunidad que tuvo para verlo jugar.

Pese a esto, tras alcanzar la gloria continental y luego mundial y haberse convertido en el máximo anotador en la historia de la Albiceleste, un Messi de 35 años mostró que su ambición era inagotable y fue en busca de ambos bicampeonatos.

El americano lo logró en 2024, y en 2026, con 39 años, quedó a las puertas de repetir el título mundial cuando Argentina cayó ante España en la final.

Esta nueva final perdida no logró, sin embargo, empañar la trayectoria de un futbolista que no será recordado en Argentina por sus fracasos ni por sus récords sino por su sorprendente capacidad de sobreponerse a la adversidad y su inigualable hambre de gloria. EFE

EAST RUTHERFORD (United States), 19/07/2026.- Lionel Messi of Argentina lies on the pitch following a tackle during the FIFA World Cup 2026 final match Spain against Argentina, in New Jersey, USA, 19 July 2026. (España) EFE/EPA/RONALD WITTEK

Más relacionadas