¿Quién es Ola Bini, el programador sueco que Noboa ha deportado?

Ola Bini, en una foto del archivo de La República, datada en 2019.

Ola Bini es un programador, experto en ciberseguridad, desarrollador de software libre y activista digital de nacionalidad sueca. A lo largo de su carrera ha destacado por su contribución al desarrollo de lenguajes de programación open source como JRuby, así como por sus posturas en favor de la privacidad digital y el cifrado de datos.

​Especialista en software libre: Bini adquirió prominencia internacional como colaborador clave en el desarrollo de JRuby (la implementación del lenguaje Ruby sobre la Máquina Virtual de Java) y en proyectos vinculados a la seguridad informática y la protección de datos en la web.

El evento que transformó la vida de Ola Bini ocurrió el 11 de abril de 2019, el mismo día en que el gobierno del presidente Lenín Moreno retiró el asilo diplomático a Julian Assange en la embajada de Ecuador en Londres.

Bini, que había visitado en al menos dos ocasiones a Assange mientras estaba detenido en la embajada ecuatoriana en Londres, se había radicado en Ecuador tras el asilo.

Pocas horas después del arresto de Assange, las autoridades ecuatorianas detuvieron a Bini en el aeropuerto Mariscal Sucre de Quito cuando se disponía a viajar a Japón. La entonces ministra del Interior, María Paula Romo, acusó públicamente al informático sueco de formar parte de una supuesta red de ciberdelincuentes y «hackers» que operaban en el país con el objetivo de desestabilizar al gobierno de Moreno, presuntamente en colaboración con dos ciberactivistas rusos y sectores afines al expresidente Rafael Correa.

El proceso judicial y su evolución

El gobierno de Moreno sostuvo que Bini utilizaba su presencia e infraestructura técnica en Ecuador para hackear sistemas críticos estatales, vulnerar telecomunicaciones y chantajear al régimen en represalia por la entrega de Assange. Sin embargo, estas acusaciones de conspiración y desestabilización política formuladas ante la prensa nunca se tradujeron en cargos formales de ese tipo dentro del sistema judicial.

A pesar de las severas declaraciones iniciales, la Fiscalía General del Estado acusó formalmente a Bini por un delito de menor escala técnica: acceso no consentido a un sistema informático, señalándolo de haber ingresado presuntamente a las redes de la Corporación Nacional de Telecomunicaciones (CNT).

Bini permaneció 70 días en prisión preventiva en 2019 antes de ser liberado mediante un recurso de habeas corpus, aunque continuó con prohibición de salida del país y presentaciones periódicas.

En enero de 2023, un Tribunal de Garantías Penales ratificó su inocencia por falta de pruebas. No obstante, en 2024, tras una apelación de la Fiscalía, la Corte Provincial revocó el fallo y lo condenó a un año de prisión, otorgándole la suspensión condicional de la pena.

La madrugada del 2 de octubre de 2026, las autoridades migratorias ecuatorianas ejecutaron la deportación inmediata de Ola Bini hacia Suecia tras revocarle la visa de residencia. La medida se basó en un informe reservado de inteligencia que lo calificó como una «amenaza y riesgo para la seguridad pública», e impuso una prohibición de reingreso al país por 10 años. Su defensa denunció indefensión y arbitrariedad al no habérseles permitido acceder al contenido del informe que motivó su expulsión.

Quito, 27 de septiembre 2019. Ola Bini y su abogado Carlos Soria acuden a la Fiscalía General para cumplir con su medida cautelar. APIFOTO / DANIEL MOLINEROS

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